Pintar cuando todo cuesta el doble, vamos a hablar sobre la resistencia en punta de mata.
Hoy vengo escribiendo desde pecho con las manos todavía un poco sucias de la última pintura y conservando el desgaste de quien patea la calle absolutamente todos los días, estas calles de Oriente caliente.
Los que vivimos aquí sabemos que la realidad no es una mantequilla y en las últimas semanas esta situación económica se ha vuelto a apretar en el bolsillo de una forma que a veces asfixia.
Ir hasta la bodega por algo básico como una harina arroz o un pedacito de queso pero los precios de verdad que parecieran que tienen alas propias ya que suben antes de que puedas alcanzarlos lo que ayer costaba algo o ya requiero un esfuerzo extra y no hablo solamente de la comida para lo que nos guste el arte urbano o el deporte como el skateboarding se nos ha vuelto un acto de resistencia pura mantener activa nuestras pasiones.
Un spray aún o un simple rodamiento para mi patineta ahora se sienten como si fuesen unos artículos de lujo y toca dividirme entre comparar material para plasmar una idea en una pared o asegurarme una comida en el día y esta es una balanza con la que muchos de nosotros lidiamos en silencio.
Frente a estos panorama siempre hay dos acciones es quedarse cruzado de brazos esperando que las cosas cambien solas o salir a la calle a buscar la forma de que cambien y yo elegiré siempre la segunda opción ya que esta crisis te obliga a ser creativo de manera que nunca imaginaste Si antes necesitabas $5 para comprar una lata de spray hoy necesitas 10 y nos toca resolver con una sola lata usando las mismas válvulas de fábrica y apoyándome en la pintura de caucho que rinde más y si no piensas de la patineta me falla pues se limpia se elija y se le echa aceite para que siga rodando hasta que no dé más.
El graffiti y el skate me han enseñado lecciones de vida muy claras desde el primer día si le cae te sacude el polvo y te vuelve a levantar la calle no te regalará nada porque cada truco cuesta caídas y cada pared requiere constancia esa misma mentalidad es la que aplico cuando la economía aprieta porque no nos vamos a rendir y tampoco vamos a dejar que las circunstancias apaguen el color de nuestras paredes ni detengan el rodar de nuestras patinetas.
Hive es mi trinchera creativa.
En medio de toda esta complejidad contar un espacio y como el blockchain es una bendición y una herramienta de lucha real para muchos creadores en Venezuela porque esto no es solamente una red social Para pasar al rato en una vía de café económico y un puente directo con un mundo que valora Nuestro esfuerzo cada una de las publicaciones cada uno de los votos junto a cada palabra de aliento que recibo de la comunidad internacional se transforman en la fuerza que necesito para seguir comprando pintura para mantener mi tabla activa para seguir demostrando que a pesar de las dificultades aquí en punta de mata sigue creciendo un arte de calidad.
A todos esos hermanos que me leen de distintas partes de Venezuela y del mundo a eso que están pasando por momentos duros le quiero decir que no dejen de existir que el valor de lo que hacemos no se mide en el dinero que cueste el material sino en la pasión y el mensaje que traemos punto de mata sigue en pie.