Barcelona, la de España. Ciudad Condal, por ser condado desde el siglo IX con sus condes gobernantes hasta que se unen a Aragón, no deja indiferente a nadie. Personalmente soy un enamorado de ella y su cultura, gente y arquitectura. Y dentro de esta última, el maestro Antoni Gaudí es sumo sacerdote.
Gaudí fue un adelantado, creador de todo su universo. Desde las sillas y muebles, hasta las lámparas y rejas, todo pasaba por sus manos y cerebro avezado.
Del Parc Güell, pletórico de símbolos y señales de otros mundos, hay muchos detalles para fotografiar y disfrutar. Esta vez les traigo unas rejas, adornadas con palmas de hierro forjado, desde distintos ángulos para apreciar la sincronía de sus formas.
Esta vista paralela al plano de la reja es representativo de las formas secuenciales de la escultural reja.
Definitivamente imponentes y deslumbrantes. Y son sólo una parte pequeña del parque.
Barcelona la mágica, gracias a Gaudí y su imaginación liberadora.