Armo el tabaco para esta noche,
no me creas tan fuerte,
el veneno de ser sensible me hace
inestable...
Puedo ver, y mirar más allá no hay más nada,
el infierno está lleno de gente como yo,
como tú y como ellos...
Hogueras que queman nuestras memorias,
bajo la sonrisa cómplice de lo que fuimos,
cuando recorrí tu cuerpo como mapa.
Registro el segundo que sonó ese Blues,
pero soy el gato negro de Alan Poe,
el ojo que le falta a Odín,
la estafa de Loki,
aquí todo puede ser fingido y
también olvidado.
Armo el tabaco y la jeringa,
la vena sonríe al brillar el metal,
quiero estar seis metros bajo tierras,
dejarme de letras de mierda,
y esperar... esperar que llegue mi alba.
foto propia
poema propio