Impregnado de tu aroma… extrañando tu presencia, un reciente adiós que fue un hasta luego, un eterno abrazo que fue de intenso fuego… mil caricias acompañaban tus sonrisas… mil abrazos y un sentimiento… sentimiento sólido de cemento, ¿fue algo falso?¿fue algo cierto? Preguntas que no tienen respuestas, respuestas que no necesitan de preguntas… sentimiento muy confuso… como un ser que tiene esencia, como un ser que no sabe mentir… y que nunca debió existir… un “te quiero” malformado en una mente optimista… un pensamiento caducado de una idea irrealista, palabras que debieron ser calladas… pero, que de una forma tonta fueron al aire echadas… por varios minutos intensos de confusión e indecisión, inoportunos y deseados, desgraciados e inundados… mi pecho retumbaba, mi corazón lo desgarraba con cada fuerte latido, con cada extraño alarido, con cada abrazo sentido… con cada mirada perdida y con cada caricia encendida… sueños que solo serán sueños, esperanzas extraviadas en la tierra del olvido, un camino jamás recorrido y muchos otros por recorrer… un corazón confundido q ya no sabe que hacer… ¿¡es que eres idiota!? Grité al aire estremecido, esperando una respuesta que jamás me fue devuelta…
Un extraño vacio, abrumador y malgeniado, en mi pecho creció, en mi pecho nació y de mis esperanzas se alimentó… mis labios indecisos buscaron el cielo en los tuyos… mi corazón muy enfermizo buscaba detenerme… no sabía si parar… no sabía si avanzar hasta que me diste la señal… frente a frente me encontré, con tus ojos sorprendidos… tu mirada se clavaba en el centro de mi alma y mis deseos por besarte se centraron en tus labios…
Prohibido estaba escrito, desde antes de leerlo… que mi sed no saciaría en la fuente de tus besos, por un momento pensé en no pensar y en actuar ,sin mirar atrás, si detenerme a preguntar… pero me detuvo un oportuno y desairado suceso… en tu rostro se dibujó la confusión… en el mío la frustración, y tus labios retiraste, del callejón sin salida… del camino incorregible que mis labios caminaban, un destello en mi pecho me devolvió la razón…. Mi corazón, como caballo cabalgando en una densa pradera iluminada por tu rostro… hizo caso omiso a mis manifiestas ordenes, se negó a obedecer y no se quiso detener… mis sentimientos, hundidos en un mundo denso de eterna neblina que lleva tu aroma… permanecían en mi cuerpo, cuerpo de donde debieron ser desterrados antes de haberse mudado como inquilinos indeseados… como bestias indomables… como viento destruido… como mundo enrarecido… seguido de un adiós… la tarde terminó…
Tu seguiste tu camino… un último abrazo de fuego se llevo a quien… en pensamientos y sueños… me quita este vacío de desdichas y dolor… musa noble de radiante belleza, de inmensa dulzura e incomparable ternura… musa hermosa que no hace otra cosa… que devolverle a mi vida, la cual estaba destruida… momentos únicos de cariño y perfección… en el tierno atardecer de tu mirada y el pintado ocaso de tu corazón...
A ti mi corazón ¿acaso eres idiota? Vives muy conforme en una tierra ya olvidada… vives como un loco sin memorias y sin penas… vives indeciso en el mar de la locura… vives tarareando en tu alma una canción, mientras que lo único que vives de verdad es confusión…
JDQ