Estaba escuchando las exposiciones del #HiveFest en su primer día, vía YouTube, por la imposibilidad de acceder al software de Altspace VR, el cual está liberado para computadores con procesadores de 64 bits. Ésta cuestión la solucionaré pronto, es cuestión de tiempo antes que llegue el Cyber Monday acá, en los EE.UU. y pueda hacerme de una máquina más actualizada.
Es la misma razón por la que no he podido correr el software de escritorio de @threespeak. Una necesidad perentoria para quienes seguimos vida de Vloggers dentro de aquella plataforma. Mis pensamientos estaban con este detalle mientras oía a los visionarios que se encontraban en escena, haciendo de #Hive un lugar donde las personas debieran estar muy orgullosas de pertenecer. Se nos hace un futuro brillante luego de escuchar todo aquello.
La conexión de internet de mi hijo, acá en Orlando, es algo con lo que soñaríamos los venezolanos. Ver un video o una transmisión en vivo sin interrupciones es lo más reconfortante del mundo. Las canas que nos salen allá, se redimen acá. Por supuesto, ésta plasticidad moldea tu propia actividad dentro de la productividad esperada, porque puedes haces varias cosas a la vez.
De repente reparé en dos detalles de los cuales no había dado cuenta: había traspasado la marca de los 1.600 seguidores y había arribado a reputación 75. Ambos logros extraordinarios. Es decir, ni en mi cuenta de twitter, llamada de la misma manera que acá en #Hive, tengo esa cantidad de seguidores. No sé cuantos de ellos estén activos, pero si sé que alguna vez tomaron la decisión de pensar que lo colocado por mí en el feed, valía la pena.
Jamás pienso en términos de seguir a alguien solo para que tal persona lo sepa. Desdibujaría el propósito de una red social. Así que valoro demasiado cuando alguien lo hace. Quiere decir que esa persona piensa que tienes algo inteligente que decir y es como un reconocimiento a tu labor. La última vez que hice un concurso para mis seguidores, fue cuando llegué a los 1.100. Así que fue un shock para mí ver la cifra alcanzada.
Supongo que llega un tiempo dentro de #Hive donde ya no importa la cantidad de seguidores. No me malinterpreten, jamás porque no sean importantes, sino que estás en otra etapa de tu vida en la blockchain: la plenitud. No hablo de realización porque son muchas las cosas que me faltan por lograr. Hablo de ese momento en el que ya no importa si sacas o no buenas recompensas, sino que disfrutas el camino en la plataforma.
Es esa etapa donde ya no tienes nada que demostrar para saber tu valía dentro de la comunidad. No solo porque lo sabes, sino porque las señales que te llegan por diferentes medios te hacen corroborar lo que piensas. Hemos trabajado muy duro. Tanto, que ello está relacionado con la reputación 75. No se llega acá por haber "echado el carro" Mi vida cambió de muchas maneras desde que ingresé a #Hive.
Y dado que mi objetivo principal era escribir para recibir una compensación, mi reputación actual dice que hemos hecho mucho más que eso. El construir una marca en la plataforma ha sido vital. El acompañamiento de las otras abejas, también ha sido primordial. Nadie, repito, nadie llega al éxito dentro de nuestra casa sin el apoyo abierto o soterrado de las otras abejas. Y eso es lo que hace a #Hive tan especial.
Dada la misma sinergia de nuestra cofradía y el trabajo constante, perseverante y de valor agregado para contribuir al crecimiento, llegar a la reputación 75 significa que los grandes creadores y líderes de la cadena te ven como un igual. Eso da una mayor responsabilidad como abeja de éste gran panal. Ahora es cuando la mayoría de los ojos están sobre tí y debes elegir bien todos los pasos para dar, con el fin de no arruinar el trabajo de años.
Recuerdo cuando comencé en esto. Veía la reputación 75 como algo inalcanzable. Jamás creí llegar algún día. Principalmente porque luego de la reputación 70 creces demasiado poco, muy lentamente. En éste mismo instante considero que llegar a reputación 80, nos llevará dos años al menos. No sé si llegaremos lo que si sé es: no hay manera que deje de trabajar para lograrlo. Solo la muerte me separaría de ello.
Y cuando has llegado en #Hive al lugar donde me encuentro ahora, pocas vicisitudes importan. Porque estar en 75 significa que has desarrollado todo el potencial del que eres capaz, lo único que sigue es el camino del autodescubrimiento de talentos ocultos en tí. Y que afloran conforme avanzas en tu crecimiento acá.
¿Qué nos depara el futuro? Estamos condenados irremediablemente al éxito. Llegué sin nada a #Hive, había dejado hastiado la vida corporativa y la incertidumbre era parte de mi vida. Pero mi desenlace fue salvado por la convicción inapelable de un camino construido a pulso. Con muchísimo trabajo sí, pero con un sinfín de satisfacciones ¿estás dispuesto transitarlo?
Todas las imágenes son propiedad del autor, tomadas con SmartPhone Moto G9 en el Downtown y Metro West, Orlando, Fl