Feliz día comunidad Steemit. Aquí traigo la segunda parte de mi Libro Policarpo. Tal vez algún día mi Policarpo esté al lado de El profeta; del autor Khalil Gibran, o tal vez se encuentre en un futuro no muy lejano al lado de ese libro tan raro como lo es Así habló Zaratustra; del autor Nietzsche
Parte 1; del libro Policarpo
De pronto los Jóvenes a escuchar aquellas hermosas palabras de Policarpo, palabras que parecían a los de un Erudito, se sintieron profundamente conmovidos y como no había un valiente que le hiciera otra pregunta, rompio el silencio un hombre avanzado de edad y le dijo:
Estoy solo he tenido dos hijos me han abandonado, una esposa y me ha dejado, te imploro que nos hable de la soledad:
Policarpo levanto su vista al poniente, y las sensaciones de dicha que sintio por ese hombre era como un cariño paterno, el que sentía en su interior por lo tanto habló de esta manera.
Amigos, observen aquel árbol alto de la montaña, su soledad es inevitable, pero eso no evita su crecimiento, la plenitud de la naturaleza crece bajo la sombra de la soledad, por más que yo abrace a ese árbol jamás lo podré arrancar de donde ha crecido, pues a echado raíz tan profundas que ahora acaricia al viento en su soledad, sus frutos han sido su mejor compañía, pero es el árbol quién a parido esos frutos bajo la soledad.
Ustedes entre sollozos dicen, le temo a la soledad, pero la soledad es el estado en que los hombres crecen, echan raiz y sus mejores frutos. No he conocido al primero que diga, he encontrado la dicha entre la multitud en cambio los que buscan la dicha, siempre tratan de ubicarse en lugares solitarios.
Hombre que has pedido mi consejo, la soledad no llegó a tu vida para que te conviertas en un pusilánime, no te acongojes en el dolor al contrario, vuélvete estrafalario que esa compañera que tarde o temprano nos llega a todos, porque cada uno de los que están aquí, solo están a un paso de la soledad eterna, pues sus cuerpos un día serán cubiertos por la tierra, por lo tanto alégrate hoy de esa eterna compañera, y si no sabes cantar, por lo menos escribe un poema. Porque recuerda aquellas palabras sabias donde se leía, “el morir es ganancia”.
La soledad nos convierte en roble, aquel árbol en las alturas nos da sombra, y todo eso lo ha hecho bajo la soledad, por eso el hombre tiene que aprender a vivir en la soledad y no culpar el destino que lo acobija, por que sus vidas antes de ser vividas fueron preparadas por ellos mismos en un plano muy distinto al que hoy observan. Escuchen su corazón, cada día grita a sus oídos diciendo, presta atención a lo que has preparado para esta vida y cuando se tenga plena consciencia de lo que es la vida diremos “¿Es esta la vida? - le diré a la muerte ¡Muy bien! ¡Pues que vuelva a empezar!”