Una ciudad detenida. En sus historias, su gente, sus heridas... colorida, sonora y explosiva no se redime a pasar inadvertida al viajero.
Los siglos la corroen de salitre y engalanan en texturas, un efecto continuo que la salva en su nativa pluralidad de seres que la fundaron y repoblaron en épocas de inmigrantes... proceso inverso de las últimas décadas con millones que ante la miseria presente intentan huir de la insularidad... La Habana, una sensual