Azul de mis arrebatos
Esa madrugada me hice un remolino en la cama, incapaz de pescar el sueño a partir de las 4:00 am. Nada, con muchas cosas en la cabeza y un frío bárbaro que entumecía, tuve que pararme a... No sé, algo, o nada, otra vez. Las frases ya merodeaban mis muros y, con la vista hacia un cielo oscuro y escaso de estrellas, comencé a elaborar un verso —para tener algo que hacer, básicamente—. Sucedió entonces, el cielo se degradó ante mis ojos y la foto detuvo el tiempo.
Les comparto el escrito:
"El cielo se degrada en azules delante de mis ojos,
es la noche en sepultura abriendo paso
al rayar del alba y su vigor.
La ciudad aún no despierta y yo planeando el atentado.
¡Dispersaré las complejidades de la vida!
¡La voluntad le ganará a la realidad férrea una batalla campal!
Hoy, al menos hoy...
Que no fallen mis arrebatos".
El caos del amor; Los laurales ocultos
Verán, pasaba por un proceso de aceptación física, mental, emocional y hasta "artística". Tenía que aceptar las carencias, pues lo bueno es más fácil de asimilar, como igual de fácil es dejar que se nos suba a la cabeza la única cualidad que tenemos, arruinándola también. En esta foto todo se reflejaba, incluso yo.
Fragmentos del escrito:
"En esta senda inextricable
el caos del amor ordena mi vida.
¿En dónde yacen hoy
su inocencia y la mía?
En los laureles ocultos de
mis recuerdos".
El poema de Dios
¿Otra madrugada sin dormir? Ya era habitual, rutinario y deportivo. Recuerdo ese cielo nublado al amanecer, recuerdo imaginarme a un Dios con sus manos y ojos gigantescos mirándonos mientras nosotros con ligereza lo ignorábamos como siempre; me imaginé que en sus pensamientos nuestro guion ya estaba escrito. Como mis pensamientos elaboraban una prosa, yo fui prosa y poesía.
Fragmentos del escrito:
"Los poetas nacen de los sentimientos
y las sensaciones,
de las ilusiones y el fracaso.
de la necesidad, del amor y la miseria;
los poetas nacen del dolor".
Mi querido maestro
Convencí a mi padre de ayudarme con esta foto. No hay mucho que decir al respecto, por un momento al menos, fui capaz de seguir sus pasos.
Fragmentos del escrito:
"Él me enseñó sobre la felicidad,
hoy valoro la simpleza.
Me adoctrinó sobre la vida
y hoy admito sus desvaríos.
Me disciplinó con sensatez,
por eso más escucho,
por eso menos hablo".
Vayámonos juntos a la luna
Esta mujer sin nombre colaboró conmigo para la fotografía del día. Admito ni siquiera saber lo que quería en ese momento; pero quedé muy satisfecho. "Vayámonos juntos a la luna" posee una de las caratulas que más me llevan a soñar, me envuelve entre mil guiones de ciencia ficción.
Fragmentos del escrito:
"Cerré los ojos por un instante y escuché,
percibí los ruidos
de un mundo del cual era extraño:
el mundo de los vivos.
¿Qué quería encontrar?
Cualquier cosa menos nada.
Quizás lo correcto
es lo incorrecto para mí
y es por eso que muero.
¿Quién descifra ahora
lo invisible que me aqueja?
Pues poco a poco me he convertido
en un muerto.
¿Acaso el mundo de los vivos
está lleno de gente así?"
¿Cuál de estas caratulas les ha gustado más?
Es de risa pensar que un día estamos disfrutando un "periodo de gracia" sin saberlo, y al mes siguiente nos encontramos con un poso de ideas seco, así sin más. Supongo que soy de los que tienen temporadas de "inspiración"; después de eso, la cabeza solo me ha servido para pensar en lo absurdo, y para sumergirme en los afanes, las vanidades, el materialismo y el consumismo inmenso de nuestra era.
Espero que ustedes en donde están, justo ahí, estén disfrutando plenamente lo que tienen, lo que hacen, a quien tienen, a quien falta pero estuvo.
Será entonces un abrazo y un "hasta pronto".
PD. Varios de mis escritos han sido revisados y modificados con el tiempo; si alguno publicado en este post discrepa con algo previamente publicado, es porque el antiguo es la "versión anterior", o bien llamase "borrador" del mismo escrito. Para ustedes un abrazo más.
Cantaura, Venezuela 06/01/2022.