Maruja no está | Relato

Words
388
Reading
2 min
Listen
Play
5y

Las despedidas son tristes, pero el sentimiento se prolonga cuando no pudimos decir adiós

Photo by Waldemar Brandt on Unsplash

Anoche pasé frente a su casa, pero al mirar hacia la ventana no la vi, como de costumbre, sentada junto a la mesa del comedor, con un libro en las temblorosas manos, sus gafas en la punta de la nariz y su blanca cabellera alborotada. Había estado grave con una neumonía que por poco se la lleva, pero luego de un fuerte tratamiento había vuelto a ser la Maruja que yo había conocido.

Años atrás se habían cruzado nuestras soledades, y vaya que nos hicimos compañía. Todas las noches al pasear a mi perro me detenía en su casa y compartíamos un té o un refrigerio y por supuesto una buena charla llena de recuerdos de sus buenos momentos en la finca y en la casa grande cuando su esposo aún vivía.

Pero ahora, el paso del tiempo la había dejado sin nada: sin esposo, sin finca y sin casa; se había llevado a sus hijas y nietas y, sobre todo, su adorada juventud junto a los restos de su precaria salud. Las buenas razones que tenía para vivir ya no estaban y solo esperaba el momento de partir con sus recuerdos.

Pero el implacable destino no suelta fácilmente su presa, y uno termina yéndose cuando le toca y no cuando uno quiere; y así la abuela vivió por unos años más, mitigando un poco sus penas con el retorno de una de sus hijas y una de sus nietas; aunque su pesar y cansancio nunca la abandonaron. Recuerdo que la última vez que la vi le pregunté cómo estaba y me dijo con voz firme y segura: “esperando que la muerte me lleve para poder descansar en paz”, y yo permanecí callado sin encontrar palabras apropiadas para decir.

Como de costumbre, vuelvo a pasar frente a su ventana, pero ahora la luz del comedor permanece apagada por las noches. Maruja ya no está.

--Texto de mi autoría E.Rivera--

veac240521


Amiga, te fuiste como "Alfonsina con tu soledad" y no tuve tiempo de decirte adiós. Sigue tu sendero sin mirar atrás y que tu sueño lo arrulle el sonar de las olas y las caracolas marinas.

Fuente: Video de Youtube "Alfonsina y el mar" interpretado por Natalia Lafourcade

Maruja no está | Relato | Ecency