Dios es infinito Amor y nos ama hasta el extremo (Jesús nos amó hasta el final, dio la vida por nosotros. “Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin” Jn 13,2). La fe cristiana busca siempre de imitar ese Amor puro y que es el único camino a la verdadera felicidad.
El fundamento de toda nuestra vida es el Amor:
“Si nos amamos unos a otros, Dios vive en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a ser total”.
1 Juan 4, 12
“Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley?» Él le dijo: Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”
Mateo 22, 36-39
Tener amor es saber soportar, es ser bondadoso, es no tener envidia, ni ser presumido, ni orgulloso, ni grosero, ni egoísta. Es no enojarse ni guardar rencor. Es no alegrarse de las injusticias sino de la verdad. Tener amor es sufrirlo todo, creerlo todo, esperarlo todo, soportarlo todo.
1 Corintios 13, 4-7
“Que Cristo viva en sus corazones por la fe. Que el amor sea el fundamento de sus vidas, y así puedan comprender con todo el pueblo santo cuán ancho, largo, profundo y alto es el amor de Cristo”. Efesios 3, 16-18
“Amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios. Y todo el que ama es hijo de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios mandó al mundo a su Hijo único, para que tengamos vida por medio de Él”.
1 Juan 4, 7-9