No soy un pez
Mucho menos un sol.
Apenas un aliento tibio
Que aflora con tu amor.
No soy un pez.
Pero si la mitad de el
Que te besa y te abraza
Que te escucha y reclama
Imaginarte que nada nos falta
No soy un pez.
No surco tu cuerpo
Con arado de carne.
Mi alma se deshace
En besos sembrados
En tus caminos de terciopelo negro...
Buscando un "te quiero"
Para mi corazón desangrado.
No soy un pez.
Ni siquiera soy la mitad de lo que quieres que sea...
Pero te amo y te quiero
Con besos y sin promesas.
Con este momento grabado a fuego sin cenizas
en la memoria justa del tiempo anhelado.
Amor, no soy un pez.
Soy el refugio de lo negado.