Llegó el día, una tarde distinta a muchas, mi hija mayor ha sido mi maestra de patín, después de 20 año de haber patinado un poco he vuelto a ponerme los patines e intentar nuevamente a rodar.
Hubo una frase que me partió el corazón: "Mamá, seguro que esto mismo sienten ustedes cuando nosotros tus hijos aprendemos a caminar", esto decía cuando me enseñaba a patinar.