El Ávila
Cada día me levanto 4:45am, cuando el sol aun no ha salido, con sueño y con frío lo primero que admiro es el Ávila.
Desde la ventana de mi cocina tengo un panorama completo de este hermoso cerro. Y al llegar al trabajo, en la ventana del salón en el cual doy clases a diario, veo sus espectaculares y maravillosos tonos verdes y siento de cerca el olor que solo junto a el puede percibirse: olor a tierra húmeda, aire fresco y vegetación.
Este es mi regalo de la naturaleza, que sin importar el caos alrededor siempre se encuentra en calma, sereno, hermoso y majestuoso rodeando Caracas.