Debemos tener claro que Dios nos conoce a la perfección, pero nosotros no nos conocemos ni a nosotros mismos, desde ahí ya estamos pecando, podemos seguir su palabra, guardar los mandamientos, tratar de portarnos bien con el prójimo, hacer buenas obras, pero dejar de pecar no lo lograremos, porque vivimos en la tierra, quien diga que nunca peca, ya esta pecando, porque eso es falso, pecamos hasta con la mirada, con un gesto, así que a prepararse para tener a ese gran abogado, que es nuestro Señor Jesucristo ante el Padre Dios, para que seamos perdonados el día final, perdónanos Señor, porque eres bueno y grande es tu misericordia, Amén.
1 Reyes 8:46
Cuando pequen contra ti (pues no hay hombre que no peque) y estés airado contra ellos, y los entregues delante del enemigo, y éstos los lleven cautivos a la tierra del enemigo, lejos o cerca,
Eclesiastes 7:20
Ciertamente no hay hombre justo en la tierra que haga el bien y nunca peque.
1 Juan 1:8
Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros.
Isaías 53:3 - 5
Fue despreciado y desechado de los hombres, varón de dolores y experimentado en aflicción; y como uno de quien los hombres esconden el rostro, fue despreciado, y no le estimamos.
Ciertamente El llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores; con todo, nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y afligido.
Mas El fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, cayó sobre El, y por sus heridas hemos sido sanados.
1 Juan 2:1
Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.