Qué nos pasa con el Flamenco?? o , mejor, o peor, qué no nos pasa con el FLAMENCO?... Con esto:
Por Alegrías, Fosforito (Llave del Oro del Cante)
Esto que suena, por alegrías, en la garganta de Antonio Fernández Díaz, Fosforito, leyenda viva que sigue en pie atesorando la más grande distinción que el mundo del Flamenco se otorga, la llave del cante, esto que suena en el enlace anterior es Flamenco…
Esto que le salió cantando por dentro a Paco de Lucía y que se tararea en el mundo entero incluso sin saber qué era, también lo es, esto que cuelgo en el siguiente enlace es Flamenco...
"Entre dos aguas" Paco de Lucía
Como lo es la más dura propuesta, el quejío más desnudo e interior fraguado con el sudor y el golpe metálico de la mina o la fragua, también esto es el más íntimo Flamenco en la garganta anciana del tío Juane de Jerez…
Cante de Fragua, Tío Juane de Jerez
Como Diego Carrasco es flamenco asincopando el compás como si un niño chico estuviera jugando en el infierno haciendo gracietas al diablo hasta convertirlo en un abuelo más que toca las palmas con su nieto taca tá que tacatá que tacatatatatataá tacatá Esto, esto, esto es Flamenco… Mira el vídeo:
Inesperada Flamenca, Diego Carrasco
Si si si si… el Flamenco acaba de celebrar su día mundial porque mundial es su eco y su grado de penetración en el mundo. Acaba de celebrar este día 16 de noviembre el décimo aniversario de la declaración de la Unesco del Flamenco como Patrimonio Inmaterial Cultural de la Humanidad. Pero aquí, en mi país, sobre todo en las áreas más urbanas de nuestra tierra y en la mismísima Andalucía, su cuna, lo escuchamos poco, lo entendemos regular, lo conocemos tarde y no abrimos la puerta como debiéramos de la barriga del alma a algo que es más nuestro que de nadie, aunque otros lo admiran más que nosotros, y por eso, malagueñas como ésta del próximo enlace, malagueñas de La Trini en la voz antigua y elegante de Antonio Contreras, no nos navega por dentro como debería sobre un mar de lágrimas de siglos llorando y cantando así…
Malagueñas de La Trini, Antonia Contreras
El Flamenco debiera estar en los colegios andaluces -lo mismo que la música clásica en todos los colegios del mundo-, para que no hubiese ningún niño que no lo tuviera cerca y sin esa educación básica que le haga acercarse, con facilidad, e iniciarse en algo que forma parte de su propio patrimonio cultural; formando cada niño así eslabón de la cadena de preservación de nuestras riquezas por derecho. Sólo de esta manera dejarán de ser casi sólo los turistas quienes llenan los tablaos, ahora mal heridos por la pandemia, y sólo así el tiempo del Flamenco dejará de ser carne sólo de leyenda…
La Leyenda del Tiempo, Camarón y Paco de Lucía
¡Olé!
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