Aburrido en su casa se encontraba Ángel, sin saldo en su cartera y celular para llamar o pagar lo que tanto desea, no encontraba que hacer, levantándose de un sueño lucido tras sueño, observando todo con una gran distorsión, sin espacio en su memoria para deleitarse con gran fulgor junto a lo que tanto le fascina, no le quedo más de otra que hablar consigo mismo de la serie que añoraba observar en este punto puesto que su compañero alienígena se llevó todo lo que tanto amaba.