En el mundo que nos rodea subyacen historias queriendo ser descubiertas. Narrativas escondidas en todos los lugares donde posamos los ojos se manifiestan invitándonos a ser los primeros en descubrirlas cual si se tratara de tesoros escondidos que revelarán su secreto únicamente al ojo atento, a la mirada penetrante, a la inteligencia que transgrede su paradigma.
En cualquier lugar una historia está esperando ser escrita; en un hermoso paisaje, en las sucias calles de la ciudad, en los ojos del camionero, en la servilleta que dejó el comensal, en las notas de los periódicos, en las botas que cuelgan del cable de luz. En cualquier momento, por insignificante que parezca, un cuento abre su belleza a nosotros y nuestro trabajo es darle cuerpo a ese instante a través de las palabras.
Pero ¿cómo inventar un cuento? El acto de crear una historia es más bien un acto de develar lo que siempre ha estado ahí y que se nos presenta como un desafío al que hay que hacer frente con inteligencia, oficio y valentía.
Algunos hábitos de escritores para mantenerse creativos:
Escribir todos los días durante diez minutos de manera libre. Hacer esto permite quitar cualquier tipo de bloqueo mental que se tenga a la hora de escribir.
Eliminar cualquier tipo de censura a la hora de escribir. Es muy común que censuremos nuestras ideas por miedo a las críticas y la desaprobación. Recuerda que únicamente tú puedes contar la historia que quieres a través de tu filtro.
Leer en voz alta la narración para corregir los errores.
Internarse en las emociones o pensamientos más intensos que se han experimentado y escribir una narración que exprese esa emoción o pensamiento.
Platicar con los niños acerca de la forma en que perciben el mundo, escuchar sus preguntas y las respuestas que dan cuando empiezan a conocerlo. Hacer descorre el velo de conceptos que se construyen en la vida adulta.
Pensar en una explicación fantástica para los fenómenos naturales: ¿cómo se originó el mar?
La variedad de recursos y los consejos para estimular el imaginario son un deliciosa lista que todo escritor debe conocer. Sin importar si seas hábil para inventar historias o tardes más tiempo en conseguirlo, evitando errores comunes en la narración, teniendo lecturas activas, son recursos que se sumarán para ir puliendo la originalidad en tus historias y en tu prosa.
¿Qué es lo que más les ayuda detonar su imaginación?