Those journals are famous, I think all of us girls had at least one during our childhood or adolescence. There we would write about our daily life issues, about our vacations or maybe about a boy we liked.
As I got older, writing became an increasingly important part of my life. It became my refuge from slightly more complicated situations. And although I eventually went from writing in padlocked journals to writing in notebooks, what I have never stopped doing is writing.
I have always liked to write, but I had never dared to share my feelings, thoughts, and experiences publicly. In 2018 I decided to open a personal blog and step out of my comfort zone once again.
Back then, I had no idea that writing was also going to open a lot of doors for me. I've met people that, if I think about it, maybe it would have been impossible to meet if I hadn't decided to write. I've been able to make a living from it, pay my rent, and indulge myself. I have worked on projects with people from my country and various parts of the world.
I'm sure you've heard or read the phrase "home is where the heart is" before, and I think that it can define it perfectly. When we write we peel off all the layers of our skin to be who we are. Our writing style not only shows what we like, but it is also the result of years of experience, setbacks, and achievements concentrated in words.
Writing is that place where we give answers to all our doubts, it is there where we deposit the wonderful experiences we have lived, and it is there where we drain with our words bitter feelings that sometimes we do not understand.
Even if I don't write every day due to lack of time, commitment or inspiration, it's still the place I always come back to. No matter how many years have passed, I will always come back to write here or in one of my notebooks.
Lots of love,
Dividers designed on Logopit Plus | Footer & thumbnail Designed on Canva*
Esos diarios son famosos, creo que todas las chicas tuvimos al menos uno durante nuestra infancia o adolescencia. Allí escribíamos sobre nuestros asuntos de la vida cotidiana, sobre nuestras vacaciones o tal vez sobre un chico que nos gustaba.
A medida que crecía, la escritura se convirtió en una parte cada vez más importante de mi vida. Se convirtió en mi refugio ante situaciones un poco más complicadas. Y aunque con el tiempo pasé de escribir en diarios con candado a hacerlo en cuadernos, lo que nunca he dejado de hacer es escribir.
Siempre me ha gustado escribir, pero nunca me había atrevido a compartir mis sentimientos, pensamientos y experiencias públicamente. En 2018 decidí abrir un blog personal y salir de mi zona de confort una vez más.
En aquel entonces, no tenía ni idea de que escribir también me iba a abrir muchas puertas. He conocido a gente que, si lo pienso bien, quizá habría sido imposible conocer si no hubiera decidido escribir. He podido vivir de ello, pagar el alquiler y darme un capricho. He trabajado en proyectos con gente de mi país y de varias partes del mundo.
Seguro que has oído o leído alguna vez la frase "el hogar está donde está el corazón", y creo que puede definirlo perfectamente. Cuando escribimos nos quitamos todas las capas de nuestra piel para ser quienes somos. Nuestro estilo de escritura no sólo muestra lo que nos gusta, sino que es el resultado de años de experiencia, contratiempos y logros concentrados en palabras.
La escritura es ese lugar donde damos respuesta a todas nuestras dudas, es ahí donde depositamos las maravillosas experiencias que hemos vivido, y es ahí donde drenamos con nuestras palabras sentimientos amargos que a veces no entendemos.
Aunque no escriba todos los días por falta de tiempo, compromiso o inspiración, sigue siendo el lugar al que siempre vuelvo. No importa cuántos años hayan pasado, siempre volveré a escribir aquí o en uno de mis cuadernos.
Lots of love,
Dividers designed on Logopit Plus | Footer & thumbnail Designed on Canva*