¡Hola comunidad! espero que todos se encuentren bien en casa y cumpliendo la cuarentena, aprovechando este tiempo para la reflexión y el amor en familia. Dios los bendiga.
Unas de las cosas que hago en semana santa sobre todo el día viernes santo es visitar los 7 templos en compañía de la familia; es una actividad que la hemos hecho durante muchos años, tiene mucho significado para nosotros como familia, la cual consiste en acompañar a Jesús por medio de la oración en ese momento difícil de la muerte, además esto nos ayuda a reflexionar y meditar acerca de lo sucedido en estos días.
Las iglesias representa el recorrido que hizo Jesús durante la noche que fue apresado y golpeado, durante ella se elevan oraciones por parte de los devotos, todos nosotros llevamos una guía donde están las oraciones que debemos rezar en cada una de las iglesias elegidas, cada una tiene una representación y un recuerdo desde el trayecto que Jesús fue apresado hasta la crucifixión. La primera representa el Cenáculo, en donde celebra la Última Cena con sus discípulos y así sucesivamente hasta su muerte; cuando realizo esta actividad me siento que estoy viviendo ese recorrido junto a él es algo inexplicable, siento muchas emociones juntas, dolor, tristeza, pena, angustia, amor, silencio, cada sentimiento que pudo haber vivido el hijo de Dios, también es fascinante ver la decoración que hacen en cada iglesia es como si lo esperaran a él, todos en silencio. Cada vez que visito las iglesias lo hago pensando también en mi hijo fallecido, que triste es perder un hijo, ahora entiendo el dolor que tuvo que sentir su madre la virgen María.
En este 2020 no puede hacer el recorrido, ya que estamos en cuarentena por la pandemia del coronavirus y unas de las cosas que nos recomienda es el distanciamiento social, quedarse en casa como indica las recomendaciones y las cuales yo cumplo a cabalidad. Para que este día no pasará sin yo cumplir con mi deber, realice en mi casa como un gesto de amor y reverencia hacia Jesús mi propio recorrido, así mismo rezaré junto a mi familia para pedir por el cese de la pandemia que ahora golpea a la humanidad y nos tiene tan angustiados, por las almas de aquellas personas que enfrentaron duro la muerte de este virus y por el alma de mi hijo fallecido. Por todos aquellos que luchan cada día por salir librados del virus, por las enfermeras (os), doctores y todos aquellos que cumplen con su labor en hospitales para salir adelante y en victoria, en estos momentos es cuando más debemos estar unidos en familia especialmente en reconciliación con Dios, elevar oraciones y mantenernos en contacto por medio de la palabra.
Es hora de ser más fieles a Dios, de estar bajo su amparo y no desfallecer en el intento porque él nos da las fuerzas necesarias para evitar la enfermedad, abracemos la vida y las circunstancias que se presentan en el camino porque de todo esto depende nuestra fe en Dios. Para nuestra vida vendrán tiempos de abundancia y prosperidad pero debemos estar preparados para enfrentar lo del momento para disfrutar del futuro, entonces es hora de acatar los mandatos y cuidarnos. Gracias por estar aquí conmigo y en la distancia elevar oraciones de amor y sanación, el mundo lo necesita, tú y yo lo necesitamos, por nuestras familias, conocidos, amigos y cada ser humano que habita sobre nuestra tierra en especial por nuestro señor Jesucristo.