Devilman se posiciona bajo el género de Acción/Horror, fue un manga y anime muy exitoso en la década de los 70’s. Debido a la conmemoración de los 50 años de la carrera de Gō Nagai, Netflix decidió resucitar la historia de Akira de una forma que simplemente te vuela los sesos, el hecho de que sea tan polémica es que fue capaz de tocar situaciones crudas que no he visto en otro anime.
Tiene tan solo 10 capítulos, de 30 minutos aproximadamente de duración. Los cuales son un digno espectáculo de presenciar.
Akira Fudo, un chico de secundaria que se dedica principalmente al deporte se reencuentra con Ryo Asuka, un prodigio y mejor amigo de la infancia. Ryo le informa que hay toda clase de demonios antiguos tratando de dominar el mundo de los humanos, posteriormente lo convence de que la única manera de hacerles cara es poseer los poderes de un demonio. En una fiesta satánica es donde Akira es poseído por un demonio exitosamente. Teniendo los poderes de un demonio pero el corazón puro de un humano, se convierte en Devilman, llevando a cabo sus transformaciones sin perder su esencia.
Esta pareja protagonista no es nada convencional, siendo Ryo frío, calculador y aparentemente carente de sentimientos, es esa persona que sigue aquel ideal: “el fin justifica los medios”. Akira es todo lo contrario, a pesar de que luego de la transformación se vuelve algo impulsivo y violento por tener a un demonio dentro de sí. Él es capaz de sentir piedad y compasión por la humanidad, demostrándolo así por medio de las lágrimas. De ahí viene la explicación del título de este remake.
Durante los escasos 10 capítulos, la trama transcurre bien. Lo que más me gustó, es que es sencillo entenderlo aún si no has visto la serie más antigua, además, hace que te intereses más por las obras anteriores. A pesar de que está bajo los parámetros de Acción y dichas escenas son épicas, bien trabajadas, la serie se desenvuelve siendo una mezcla entre el gore y erotismo. Llegando al final, que yo lo describiría como una explosión de sentimientos y verdades que te golpean justo en la cara. Me parece bien que con tanto material de referencia lograron hacer algo asombroso en algunas partes, regalándote momentos impactantes, sin embargo quedaron cortos en algunos aspectos tales como, desarrollo de personajes y algunas situaciones.
Es bastante bueno, consiste en un tecno pegadizo en los momentos cumbres de los episodios. También puedo destacar que el rap japonés que se pueden escuchar a los largo de varios capítulos son geniales.
Es agradable, usando colores pasteles en contraste con fondos oscuros, también se hacia buena referencia al consumo de drogas, con los fondos psicodélicos y coloridos especialmente cuando los personajes se encuentran en las reuniones malignas. El arte de dibujo es sin duda alguna muy peculiar, no me causa una buena impresión, pero tampoco causa una mala impresión, solo puedo decir que es algo que nunca había visto tratándose de anime.
Te embarcarás en un viaje de profundas emociones, preguntas rondarán por tu cabeza al ponerte en los zapatos de los demonios/humanos acerca de lo que es correcto y lo que no. Además, terminarás con la desesperanza de vivir en ése oscuro mundo distópico, así que de nuevo si no has visto este anime, échale un vistazo.