Fuí la reina de los temores,
En ese momento abracé las posibilidades de ser,
Olvidé la clave de las soluciones,
Mostrándome indolente a lo poco que me podían ofender.
Caminaron los tiempos en mi altivez,
Humillación oculta trás la máscara de ser más,
Enfado que se proyecta para sentir que sobrevivo,
Porque no es vil el intento de no caer demás.
Poco a poco me sentí como quien sólo retrasa,
Ser hoy quien distorciona su mundo,
Carente humildad que me canso de usar,
Reto infinito de descubrir de donde es el desprecio oriundo.
Pero hoy me reconozco la nueva huérfana de la soberbia,
Siendo inyectadas las opiniones de otros con valía,
Haciendo del perdón el pedido más practicado
Y la empatía naciendo renuente a mi usual vida.
Intento no ser más quien fuí mientras altiva humillaba,
Análisis ahora contínuo de lo que obra mi perfección,
Perfección nula que alucinaba como la mejor herramiente que usaba,
Aquella perfección que nisiquiera existe o existió.
A veces la reacción de una mujer depende de cómo asume aquello con lo que el mundo le ataca y aún así, tiene la capacidad de aprender a rearmar su personalidad...
Esta poesía fue creada luego de escuchar una conversación en el transporte público, para algo me sirve la empatía jijiji
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Nota:
Todos los separadores y la firma son de mi autoría, realizados con Medibang.
Imagen de portada cortesía de Foto de Jonaorle de Pexels: https://www.pexels.com/es-es/foto/moda-persona-mujer-ojos-7577503/
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