Desde hace un buen tiempo cada vez que se acerca la navidad me gusta compartir con otras personas una interesante historia, que me pasó una vez. Debido a estudios y demas estuve por muchos años en los Estados Unidos, viví durante la mayor parte del año en el campus de la universidad, el cual está bastante alejado de la ciudad.
A veces a partir de noviembre ya esta nevando y aunque muchos se imaginan que no hay mejor Navidad que una blanca llena de nieve, pues los invito a pasar 5 minutos encerrado en su refrigerador y cambiarán rápido de idea
Todo comenzó temprano un 24 de diciembre, me encontraba preparando todo lo que iba a llevar a una cena familiar que me había invitado un amigo de la iglesia a la cual asistía de vez en cuando. Llamé a mi padre para saludarlo, el vivía en el mismo estado pero mi relación con el nunca había sido muy cercana y en cierta manera me sentía aliviado que el iba a pasar esas fechas en New York y no tener que pasarla con él.
Todos mis amigos de la escuela ya se habían ido a sus casas asi que no ves a nadie caminando por el campus. Es bastante deprimente. Así pues mi misión aquel día era tragar lo que mas podía, decir feliz navidad y esperar por obra y gracia del cielo que alguien se acordara de mí y me diera algun regalito o presente.
Las horas pasaban y yo esperaba la susodicha llamada de mi amigo que nunca llegaba. Lo llamé varias veces y no contestaba asi que le deje varios mensajes. Ya la cosa se ponía desesperante..
Dieron cerca de las 11pm y seguía solo en mi habitación. Creo que tanto internet como la televisión ayudaban a que la espera se hiciera más insoportable. Escuchar canciones como "por eso y por muchas cosas más.. ven a mi casa esta navidad" deprimen más..
A las 11:30 me llama mi madre al celular, y le tuve que mentir diciéndole que estaba pasando una bonita navidad en casa de un amigo. No podía decirle que la iba a pasar solo, no era necesario entristecerla de esa manera y hacerme sentir peor de lo que estaba.
A las 11:45 en cierta manera ya me estaba resignando a la idea de que esa noche no sería una feliz navidad, asi que simplemente hice algo que en mucho tiempo no había hecho, cerré mis ojos y me puse a orar, le pedí a Dios que no permitiera que esa noche la pasara tan solo.
A los 10 segs que termine de orar, sonó la puerta.. y ya se imaginan... ¡era mi amigo con unas 20 personas!, con sombreros, guitarras y maracas cantando villancios de navidad a la manera caribeña.. un espectáculo muy bonito. Mi amigo es dominicano y tiene la tradición que con su familia y otros amigos suelen juntarse todos los años y salir a cantar y tocar en las casas de las familias que conocen. Habían pasado cerca al campus y vió mi luz prendida asi que pararon y bajaron a saludarme... Yo le dije que lo había llamado como unas 20 veces y él me dice "a qué numero!?", pues resulta que yo había apuntado mal su teléfono y solo Dios sabe a quién sería que llame tantas veces y deje varios mensajes.
Mi amigo me dijo vamos, todavía quedan muchas casas que visitar, y así nos fuimos .. nunca antes había cantado villancios a la forma caribeña, yo solo tocaba mis maracas y trataba de cantar, a esa horas mis gallos ya no eran problema.
¡La pasé excelente! y paso de ser de la navidad más deprimente de mi vida a una de las navidades mas increíbles que haya tenido. Llegar a casas y dar alegría a mucha gente, que quizás al igual que yo tenía a sus familias lejos, pero de alguna forma encontraban la manera de pasar una navidad feliz.
Ya porfin como a las 2am pude cenar y comer pollito y dar de nuevo las gracias a Dios y a la familia que me había permitido ser parte de sus celebraciones. Fue una experiencia que quedará siempre en mi memoria.
Me gusta siempre contar esta historia en especial a aquellos amigos que al igual que yo no podían regresar a sus países durante estas fiestas. Tuvieron que pasar un par de años para que yo recién le contara esto a mi madre, y ella se emocionó mucho y me dijo que ella sabía que algún día de todas maneras regresaría a Perú y pasaría otra vez una navidad en familia y tuvo razón pues el 2009 después de casi 5 años volví a reventar mis cohetecillos, tomé mi chocolate, comí Pavito y disfruté de nuevo lo que es una navidad en Familia....