En donde el sol
quema con odio,
te llevaba en mis brazos
y repente
ya estabas montada,
la distancia se alejaba
entre nosotros,
solo con miradas nos alcanzábamos.
Sin mas remedio
solo me quedaba mirarte
y verte perder por el sendero.
Esa noche
sentí tu ausencia,
hasta ver
tu regreso.