Desde su descubrimiento, hecho por don Diego de Lozada (a colación hoy con la celebración del descubrimiento de América) podemos hablar de Caracas y sus imágenes. Y es que encontrar rincones de esta ciudad que nos provean de arte y magia a veces resulta difícil, es una tarea ardua muchas veces, en medio del caos y psiquis colectivo; pero acontece que muchas veces en ese caos esta la posibilidad de hallar el momento, esa magia "infotografiable" aparentemente y es trabajo del fotógrafo encontrar esos momentos.
El humo, la contaminación, la venta informal conocida como “Buhonería” la bulla y las peleas, el transporte público, el vendedor de empanadas, el aroma a suciedad de muchas calles, los pasos veloces que se llevan todo, la policía con sus extorsiones cotidianas y mal acostumbradas, las protestas de todos los días, las largas colas, en fin… Todo se suscita como una gran obra maestra para fotografiarla. Es este bullicio, el que sirve muchas veces como alfombra, para que nuestro ojo destape aquí su mejor película.
Y es lamentable reconocer que la violencia también toma los espacios, sobre todo en zonas populares y muchas veces una cancha en que regularmente se practica el sano deporte, puede cambiar de manera macabra y transformarse en un coliseo de algunos enfrentamientos entre bandas, quedando luego los residuos de estas guerras callejeras, en recordatorios de zapatos de las victimas colgados entre los cableados, así como también los huecos de estas balas. Un amargo aviso de muchas vidas que perecen, en su mayoría jóvenes casi niños.
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Lo ácido e imprevisto.
Podemos encontrarnos con sus sanitarios, como un baño de cualquier ciudad, con mensajes peculiares, sin destinatario preciso.
Solo la acidez de la realidad, como la prostitución de personajes, invisibles a nuestros ojos, pero que con sus escritos nos encontramos expectantes ante estas vidas anónimas.
Pero como bien lo dice esta publicación, Caracas tiene “diferentes perspectivas” tal vez es, como reza la frase, “dependiendo del cristal en que se mire”. Y es que si, así como vemos su lado de metrópolis odiada y tan repulsiva muchas veces, nos encontramos con la dicotomía de que existen espacios agradables como contra parte de su hostilidad.
Y aunque resulta increíble entenderlo, solo basta acercarnos a esos lugares públicos donde el frescor y el verdor de sus espacios, pueden alegrar la vida de algunos amantes en la primavera de su amor, de algunos niños que juguetean y de familias que aun van de paseo.
También aun se mantienen esos espacios culturales intactos, algunos inclusive abandonados, pero a la espera en sus paredes y muros de ser contemplados por nosotros, con sus historias y recuerdos, por contarnos y darnos aun cultura, como luz entra tanta oscuridad, en la resistencia de sus salas.
La ciudad que destrona.
Esta es la ciudad que con su monotonía y pasos agigantados nos enloquece y nos enamora.
Pero hay que tenerle cuidado, esta también es la ciudad donde se ha visto destronar a sus ídolos, decapitarlos sin piedad o execrarlos hasta el fin de los tiempos, así se ha visto a lo largo de la historia.
Esta es Caracas, en sus distintas perspectivas, una mujer esquiva y enigmática, con el viento que la acompaña.
Lo confiable entre el oscuro amor, es que ella nos no abandonara ni nosotros la abandonaremos a ella, siempre estará y siendo observada por el majestuoso Ávila o Waraira, como gusten llamarlo, como montaña protectora de todos.
Y al final del día, al caer la tarde, de esta nos regalara sus nubes, sus lluvias y neblinas para ablandar el calor y nos dejara sus aromas, aun entre tanta contaminación urbana, para recordarnos de nuestros ancestros y de donde realmente provenimos.
Las Fotos son de mi autoria by @dacas tomadas con mi cámara Benq DC E800.
Caracas en diferentes Perspectivas. | Ecency
Deje la ciudad siguiendo los rastros del sol.dacas ·
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