Me acordaba de una charla que tuve con un amigo la semana pasada. Estábamos discutiendo sobre cómo enfrentamos las situaciones difíciles y me di cuenta de algo que la Biblia ya decía claramente.
No matter what you are facing today, remember that greater is He who is in you than he who is in the world. The victory is already won. Walk in that confidence.
The story of Scripture is a story of redemption. From beginning to end, God is working to restore what was broken, to heal what was wounded, and to bring hope where there was despair.
There is something powerful about understanding that God's love for us is not based on our performance. He loves us not because of who we are but because of who He is. That is the foundation of our faith.
The apostle Paul reminds us that our struggle is not against flesh and blood but against spiritual forces. That is why we need spiritual weapons, and God provides everything we need for this battle.
Remember that our works will be examined and not only what we do inside the church—it is also because of everything we do outside and with the whole world.
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The thief comes only to steal and kill and destroy; I have come that they may have life, and have it to the full.
John 10:10
Do not compare yourself to anyone else. Your path is unique, your calling is personal, your relationship with God is one of a kind. Run your own race and keep your eyes on Jesus.
Me acordaba de una charla que tuve con un amigo la semana pasada. Estábamos discutiendo sobre cómo enfrentamos las situaciones difíciles y me di cuenta de algo que la Biblia ya decía claramente.
Una de las cosas mas difíciles es perdonarse uno mismo. Sabemos que Dios perdona, pero ahí quedamos nosotros con esa voz que nos recuerda lo que hicimos mal. Y eso también hay que aprender a dejarlo ir.
La oración para mí no es un formulario que llenás con peticiones. Es más como una conversación incómoda al principio pero que después se vuelve necesaria. Como cuando llamás a un amigo que hace mucho no llamabas y hablan horas.
Justo hoy estaba leyendo este pasaje y me di cuenta de algo que nunca había visto antes. Es increíble como la Biblia puede hablar distinto cada vez que la leés, dependiendo de lo que estés viviendo.
Me parece curioso como a veces nos aferramos a cosas que no nos hacen bien. Costumbres, relaciones, formas de pensar. Las conocemos, son familiares, nos dan cierta seguridad aunque sean tóxicas. Dios nos llama a soltar eso, pero duele.
Amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más importante que todos los holocaustos y sacrificios.
Marcos 12:33
El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Juan 10:10
No importa lo que estés enfrentando hoy, recordá que el Señor está con vos. El nunca te va a dejar tirado. Poné tu confianza en El y El va a enderezar tus caminos.
Gracias por leer hasta acá. Ojalá esta palabra te haya hecho pensar como me hizo pensar a mí. Nos leemos mañana.