Esto es algo que suele suceder a diario, el hecho de desesperarse por algún motivo no significa que no confiemos en Dios o similar.
Al igual que enojarse lo tenemos en la biblia como ejemplo, y allí mismo tenemos como el límite hasta donde sería conveniente.
Airaos, pero no pequéis
Efesios 4:26
La desesperación es una pérdida de esperanza, hay momento en que nos vemos encrucijados bajo esta influencia por nosotros mismos, no digo que estamos pensando que hemos perdido toda esperanza, me refiero a que la situación tiende a superarnos y no vemos salida o camino para tomar en ese momento, no vemos posibles soluciones y automáticamente nos llenamos de pensamientos limitantes.
Esta tendencia a enojarnos o desesperarnos no es ajena a los hijos de Dios, es propia del "ser Humano", en esos momentos es donde necesitamos alguien que nos toque la espalda y nos diga: "Tranquilo esto tiene solución y esta es. . . ".
Puedes pararte en ese mismo instante, respirar profundo y decir:
Aguarda a Jehová;
Esfuérzate, y aliéntese tu corazón;
Sí, espera a Jehová.
Salmos 27:14
¿Por qué te abates, oh alma mía,
Y te turbas dentro de mí?
Espera en Dios; porque aún he de alabarle,
Salvación mía y Dios mío.
Salmos 42:5
Aquí lo primero que haremos es recuperar la postura, recordar que tenemos una fuente de vida, una fuente de esperanza en Dios por medio de Cristo.
Solamente recupera la postura y confianza, allí por medio de la palabra de Dios tenemos la certeza que el Espíritu Santo toca tu hombro diciendo: "Tranquilo/la, pone tu confianza en Dios y recuperate para seguir"
Veamos como actua Dios en algunos casos, es el caso de Elías que luego de pedir a Dios y había descendido fuego del cielo, hechos sobrenaturales, temío de una mujer que le sentenció a muerte por ello.
Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí a su criado.
4 Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.
5 Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come.
6 Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y comió y bebió, y volvió a dormirse.
7 Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta.
8 Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios.
1 reyes 19:3-8
Así como Elias se desesperó, y así mismo Dios estaba a su cuidado con todos los detalles. Nada difiere de hoy contigo y conmigo.
Reten las palabras de Dios y no se desaliente tu corazón, confía en Dios!!!
Muchas Gracias por compartir esta lectura, deseo que el Espíritu Santo de Dios traiga revelación de su palabra a nuestras vidas.
Estoy desesperado! ¿Que hago? | Ecency
El lugar que libera el almacyclope ·
[Music] A song that makes an impact from the very first second -- I Want to Hold Your Hand - 1964cayitus63 ·