Fuente
La calle te ha manchado el lienzo
de una oscura inocencia mientras gorjeas
de los remolineados trazos de tu trompito,
Pedrito.
Lanzas tu trompito con puntería y lo tomas
para que rote en tu mano cosquilleando tu palma
sucia y llenita de callos, como si tuvieses control sobre él.
Pedrito y su inocencia juegan rodeados de gente
con un trompito que lacera el firmamento, mientras su madre roe
la cena de esta noche.
Pero muy cerca de él, escucha sus quejidos.
Pedrito, temo si voltearas a mirarme,
y me abatiría el hecho de escucharte hablar, Pedrito,
yo intuí tus palabras y tu mirada perdida y tu desdibujada sonrisa.
Pedrito, eres inocente cuando otros se atiborran en ágapes
y devoran al pueblo, pero temo más, Pedrito, porque mañana
ya no lo serás.
Y desde entonces lanzarás, Pedro, trompos con puntería,
pero de esos que trazan remolineados caminos que atraviesan la carne
y laceran filamentos, tomando la vida como si tuvieses control sobre ella.
Se destiñen mis tres colores y en el cielo mis estrellas al engendrarte. Pedrito.
Autor: Gabriel Torrealba @croix
Debo decir que la inspiración me la dio un niño que vi en la calle jugando con un trompo, la verdad es que me entristeció bastante. Sobretodo por la actual situación en la que vivimos los Venezolanos.