"Nadie te prepara para el día en que tu hijo deja de tomarte la mano para cruzar la calle."
Al principio te necesita para todo.
Para comer.
Para dormir.
Para sentirse seguro.
Pero un día sale con sus amigos.
Luego empieza a tomar sus propias decisiones.
Y sin darte cuenta, la última vez que lo cargaste, la última vez que te pidió que jugaras con él o la última vez que quiso dormir a tu lado... ya pasó.
Y no lo sabías.
Porque la vida no avisa cuándo algo será la última vez.
Por eso hay momentos que parecen pequeños mientras ocurren, pero se vuelven gigantes cuando se convierten en recuerdos.
💬 Si tienes hijos, ¿qué momento de su infancia extrañas más?