Esta es la historia de una tía inmigrante que en la búsqueda constante de mitigar la distancia con los suyos, se inventó una especie de correspondencia online, en la que le envía dibujos a sus sobrinos.
La cosa es así, ellos sugieren algún tema o algún personaje especial y la tía consentidora, se afana en hacerlo lo mejor posible. En un par de oportunidades, los dibujos originales fueron enviados en papel a través de encomiendas, atravesaron fronteras y llegaron a manos de sus destinatarios.
Ahora para sentirse todavía un poquito más cerca, han pactado enviar los dibujos de manera digital, para luego imprimirlos y ser coloreados en papel. Algo que podría sonar insignificante, pero que para ellos vale un montón.
Una alegría infinita, un amor que trasciende fronteras, una distancia efímera, un sentimiento de Argentina a Venezuela y una sonrisa que lo vale todo.
Fotos de mi propiedad tomadas con mi celular Xiaomi Redmi A8