Estaba manejando mi autobús en el turno de la noche, a esa hora nunca había mucha gente tomando rutas, me estaba dirigiendo a pasar un túnel que tenía mucha oscuridad dentro, pues las luces se quemaron en un apagón hace algunos días y mientras esperábamos los repuestos para el alumbrado no tardaron en aparecer historias de terror como si solo bastara un ambiente misterioso para que aparezcan historias y leyendas de la nada.
Al entrar al túnel pongo las luces altas, saliendo del mismo me encuentro en la parada siguiente a una muy solitaria señorita, en el bus tenía como a 5 personas y con ella eran 6, me estacione como de costumbre abro las puertas y al abrirlas noto que algunos pasajeros me dirigen su mirada, la pasajera numero 6 se monta y sigo hasta la central donde se tenían que bajar todos los pasajeros para luego empezar la siguiente ronda.
Llego al terminal y se bajan todos pero la pasajera número 6 no la veo por ningún lado, voy a dar otra vuelta y al llegar al mismo sitio saliendo del túnel me encuentro otra vez a la pasajera numero 6, le abro la puerta y me dirijo al terminal central nuevamente. Pero al abrir las puertas para que bajen los pasajeros de la segunda vuelta, volteo y no veo a la pasajera numero 6. Me incomodo un poco.
En la tercera vuelta, antes de la parada de la salida del túnel donde recojo a la pasajera numero 6; en una parada antes, me encuentro a unos fiesteros, les abro la puerta del bus, se montan y arranco hacia la siguiente parada después del túnel, como los fiesteros están ebrios hablan con un tono alto y puedo escuchar toda la conversación, ellos hablan de una mujer que fue atropellada justo en el túnel, estaba prestando atención y al mismo tiempo ya me estoy estacionando nuevamente para recoger a la pasajera numero 6, y mientras escucho como detalladamente describían a la mujer atropellada veo a la misma mujer con la misma descripción entrando cuando abro la puerta en la parada después del túnel. Sigo adelante y me digo: estas cosas no existen… y pierdo el control de autobús, no puedo frenar y viene un acantilado, no puedo frenar… caemos, los golpes son tremendos y todo termina, cuando abro los ojos estoy sentado junto a la pasajera numero 6.