Censura de amor. Capitulo 6 (Final)

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La casa de los Santamaría era escenario de una reunión precipitada por el curso de los recientes acontecimientos.

Se respiraba un ambiente de gran tensión y había un silencio sepulcral. Allí estaban: Juan Andrés Santamaría, su esposa Martina, sus hijos Juan Alberto, María Virginia y El Jolbert, además de Doña Patricia madre de Martina.

La encargada de romper el hielo fue Martina, con voz quebrantada y con cara de derrotada:

  • Quiero que sepan que mi vida no es una tacita de oro, ni tan perfecta como todos creen -dijo-. Yo también he cometido errores y les pido perdón a todos.
  • Pero mamá, ¿qué sucede? -dijeron al unísono Juan Alberto y María Virginia-.
  • Juan Andrés no es el verdadero padre de Jolbert.
  • Mamá, tú que te presumías como ejemplo de honestidad y dignidad, ¿cómo le hiciste eso a mi padre? -preguntó María Virginia claramente impactada y afectada-.
  • No juzguen a su madre, yo también he fallado -replicó Juan Andrés al tiempo que abría la puerta y entraba una jovencita-. Ella es Rosa Virginia su hermana, hija de Rosa la pegajosa.
  • ¡Qué bien papá, tú que eras el perfecto, que hablabas de moral, te atrevías a censurar a los demás.
  • Perdónenme... Y espero que acepten a Rosa Virginia como su hermana.

En ese momento, Juan Alberto, caminó hacia la puerta y la abrió mientras decía:

  • Entre sorpresa y sorpresa les presento a mi novia Cristina.

Seguidamente entró una joven hermosa colgada del brazo de un jovencito pintoresco. Entonces interrumpió María Virginia:

  • Yo también tengo algo que confesar... Este joven es mi novio -y tomó de la mano a Fabio, hermano de Cristina-.

Martina no aguantó más y cayó sentada como un robot. Sabía que estaba pagando el precio de su aventura, y que no podía imponer su voluntad como estaba acostumbrada; que debía aceptar todo aquello religiosamente.

Entonces habló El Jolbert que estaba extasiado contemplando el espectáculo:

  • Yo también tengo mi trompo enrrollao -expresó, mientras presentaba a su novia Marisol, que era hermana de Rosa la pegajosa-.

Todo aquello era el acabose para Martina, quien se levantó y miró a su madre mientras decía:

  • ¿Cuál es tu sorpresita? Porque falta la ñapa.
  • Pues sí hija, yo también tengo rebusco. Cuando murió mi amado esposo, que Dios tenga en su santa gloria, se acercó a mi un señor muy respetuoso que también había enviudado, y se ganó mi cariño y admiración...

En ese momento entró un caballero a la casa:

  • Él es José Armando, mi pareja... Por cierto, es el padre de Rosa la pegajosa...

Y se escuchó el grito de El Jolbert:

  • ¡Qué bueno que todo quedó en familia jajajaja!

Martina no resistió más y cayó desmayada. La vida le había cobrado su soberbia y ahora comería de sus hígados...

Y así termina esta desgarradora steemit-novela arrancada de la vida misma, donde triunfó el amor por encima del odio, las diferencias sociales, la manipulación, el desprecio, la prepotencia, dejando una enseñanza: la vida hay que vivirla con amor, respeto y mucha humildad.

¡AL FIIIIIIIINN!

A continuación los capítulos anteriores:

Censura de amor. Capitulo 1
Censura de amor. Capitulo 2
Censura de amor. Capitulo 3
Censura de amor. Capitulo 4
Censura de amor. Capitulo 5