Muchas personas se acostumbran a dejarse guiar por los demás, dejando todo el poder de decisión a un tercero. Es muy común escuchar, de este tipo de personas, frases como, “Lo que tú quieras” o “Elige tú”, aun no estando de acuerdo con la decisión.
Tomar una decisión te hace responsable del 100% del resultado, lo cual se traduce, en una tranquilidad emocional, aun cuando el resultado no fuese el esperado. Sentir que lo que le sucede a uno en la vida depende 100% de nosotros mismos nos da una contradicción de emociones, por un lado, muestras alegría y esperanza por lo que puedes lograr, y por otro lado, el miedo de no lograrlo.
La única solución a este dilema es “hacer”, solo haciendo sabremos si lo podemos lograr o no.
Ponle un poco de sabor a tu vida… Decide!
Gracias por leer.