La mujer llega tarde del trabajo, ya de noche entra a su cuarto silenciosamente y ve debajo de las sábanas cuatro pies en lugar de dos.
Dice en voz baja: Mi esposo me ha sido infiel, ya verá!
Con cuidado busca un bate vuelve al cuarto e inicia la mega paliza...groserías...gritos y batazos por todos lados...
Baja y se sirve un whisky seco doble va a la cocina y se encuentra al esposo comiendo. Al verla, el hombre le comenta:
Tú papá y tu mamá llegaron de sorpresa; les cedí nuestra habitación pero no subas porque como que se armó un verguero allá arriba.