Siempre imaginé que si los conocimientos marítimos de la legendaria Roma hubieran sido mayores probablemente los primeros colonizadores de América no habrían sido los españoles, quizás jamás se hubiera llamado América a nuestro continente y quizás nuestra lengua habría sido aún más rica e incluso probablemente nuestros descendientes serían otros, me pregunto cual habría sido el techo del Imperio Romano de haber conquistado nuestras tierras tantos siglos por delante de los españoles.
La guía nos indicaba que databa del siglo IV lo que nos dice que no es de los primeros arcos triunfales, de hecho está inspirado en algún otro arco de anterior construcción pero su ubicación lo hace importante, otro de los grandes rasgos y que jamás entenderé es que muchos detalles y adornos no son originales y sí tomados de otros monumentos y construcciones anteriores de otros emperadores romanos.
Las columnas visibles y algunos relieves son de otra época y de otros monumentos y nos decía la guía que se sabe por las batallas que reproducen que evidentemente tantos siglos después y sin un estudio dedicado quien lo visita no lo puede distinguir, de ahí la importancia y recomendación de que contraten personal especializado si no quieren echar a perder sus vacaciones con información incompleta de lo que disfrutan.
Las medidas son gigantescas de aproximadamente 25 metros de altura y algunos detalles si son propios del emperador Constantino como de costumbre representando batallas y concretamente grandes victorias, pero de todo lo expuesto me llamaba la atención como no sólo las culturas enterraban a las anteriores y robaban sus riquezas sino cómo lo hacían sobre su propia historia, no imagino a Iván Duque enterrando las esculturas de Simón Bolivar y colocando las suyas, imagino que era cuestión de ego.
En la visita del Palatino y de camino al Foro Romano encontramos el segundo de los arcos que recorren la vía triunfal que es el Arco de Tito, construido por orden del emperador Domiciano siendo anterior al de Constantino, concretamente del siglo I y en este caso conmemora la muerte de Tito a la par de la conquista de Jerusalem.
Este arco se ha convertido en un espejo a otros tantos restos de arcos de la historia donde su estructura y estilo han sido copiados, su estilo es propio y no traslada relieves ni columnas de otros monumentos como en el caso del Arco de Constantino aunque hay que tener en cuenta que el anterior es un arco del bajo Imperio y este aún mantenía su gloria con tendencia a la caída conocida.
Y por último cuando has acabado la visita al maravilloso Foro Romano encuentras el tercer arco con el que la vía triunfal terminaba y el recorrido era completado por los emperadores y sus legiones cuando desfilaban por la antigua Roma, el Arco de Septimio Severo que en este caso posterior al de Tito pero anterior al de Constantino, concretamente de finales siglo II y comienzos del III y que conmemora victorias del emperador en el Oriente de Parthia.
En definitiva la historia de Roma en tres grandes periodos de su historia después de Cristo a través de otros tantos emperadores y con grandes diferencias arquitectónicas y de ubicación pero que tenían un nexo común que bien podría ser la ya nombrada vía triunfal de Roma.
Espero hayáis podido conocer un poco de historia a través de mis fotografías, para completar la documentación he tomado como base los audios de la guía y un poco de información de los siguientes enlaces:
enlace de documentación Arco de Constantino
enlace de documentación Arco de Tito
enlace de documentación Arco de Septimio Severo
Besos @chila