Una de las cosas que está sucediendo muy seguido en Venezuela es irse del país, dejar a su familia y sus amigos atrás para tratar de conseguir un mejor destino bajo una economía “estable” en otra nación, con el fin de generar un ingreso considerado y poder ayudar a los que se quedaron por algún decisión.
Revisando las publicaciones de mis amigos en Instagram y Facebook me di cuenta de que son pocos los que quedan en Venezuela, la mayoría se fueron a otras tierras esperanzados en conseguir un empleo estable para poder subsistir por un tiempo determinado, quizás ahorrar algo y enviar dinero a su familia para aliviar un poco la situación venezolana. Unos están en Ecuador, otros en Chile y algunos en Colombia o Brasil que son los vecinos más próximos.
Un gran músico que conocí en Barinas por mi paso por la Estudiantina Universitaria logré contactarlo por una de las redes sociales e intercambiamos números, resulta que está viviendo en Boa Vista, Brasil, con su esposa e hija de 6 añitos. Me cuenta que está trabajando en una fábrica de envases para jugos y que le va muy bien. Comparte el tiempo libre con su Bandola Llanera para no perder la costumbre y que desea buscarse una mandolina para practicar un poco también con ella. Cuando conversamos en los días pasados me dice que viene a pasar una semana con su familia y ver si podemos reunirnos para tocar un rato como los viejos tiempos. Haremos lo posible porque se de ese compromiso a pesar de que yo vivo actualmente en El Tigre.
Ayer mientras leía entre los estados de mis contactos telefónicos, me consigo con la sorpresa de que uno de mis grandes amigos, bueno, de dos que tengo, se fue a Barranquilla, Colombia a probar su suerte por esos lares. Me quedé estático, ya que no esperaba esa noticia. Otro gran músico de Barinas que se fue y que deja ese vacío cuando vaya a visitar mi pueblo y no lo consiga para registrar las canciones con las escardillas (así le decimos a los instrumentos con los que tocamos: la mandolina y el cuatro). Se fue el Compayú como nos decíamos por ser compadres. Espero volverlo a ver pronto.
Pues seremos los únicos que habitaremos esta parte de Barinas (aunque yo no esté allá) esperando las buenas nuevas de que esta situación va a cambiar para mejor en algún momento y ya veremos regresar a esos amigos y familias que se fueron y esperarlos con la mejor cara y mejor sonrisa de bienvenida a la tierra que los vio nacer, Venezuela.
Y es aquí cuando te das cuenta de que esas personas que se fueron, a pesar de vivir distantes pero que crecieron contigo de una u otra manera, dejan un hueco en tu vida, una marca que no vas a poder borrar fácilmente al pasar el tiempo.
Gracias por tomarte un tiempo y leerme. ¡Saludos!