Quédate conmigo,
refúgiame en tus brazos,
sostén mi alma con tu mirada,
toma todo de mí, pero no te vayas.
Quédate que quiero respirarte,
quédate y deja huellas en mi piel,
huellas que al recorrerlas con mis dedos,
encontré el camino para recordarte.
Quédate en mis sueños,
ocúltate en la tenebrosidad,
para que al cerrar mis párpados,
pueda ver tu luz entre tanta oscuridad.
Quédate en mi silencio,
ese que surge cuando pienso,
y me atormenta con lo que siento,
pues ya no te siento mis adentros.
Quédate, porque este es tu lugar,
quédate, porque yo soy tu hogar,
quédate, aunque tengas a donde ir,
quédate, no tienes que partir.