Aquí les presento la segunda parte de esta peculiar historia. Un nuevo capítulo que invita a adentrarse en la vida de Paula y Sofía. Sus emociones, vivencias y sobre todo la relación tan estrecha que surge entre ellas.
Un nuevo semestre comienza y Sofía muy contenta entra al aula de clases. Paula entusiasmada inicia con buen pie el primer día de actividades; sin embargo, quiere salir de prisa del salón para ir a la facultad de ingeniería.
Paula le pregunta cómo le fue los últimos días. Ella responde que el mes que pasó fue el mejor de su vida. Además, comenta que se reunirá en la tarde con algunas compañeras para ver una película, la invita y dice que será en su edificio residencial. Paula sonríe y le agrada la idea a pesar de que compartir en espacios cerrados no es lo suyo. Sofía lo sabe pero afirma que no notara la diferencia. Paula muy feliz acepta.
Las amigas de Sofía llegan a la residencia y comienzan a preparar las palomitas de maíz. Rato después, Paula toca a la puerta y es Sofía quien la recibe con una enorme sonrisa. De momento se siente como tímida porque desconoce a las demás chicas; Sofía se da cuenta y de inmediato las presenta para romper el hielo. Paula se sienta en el sofá frente a la tv, el olor a cotufas invade la habitación, Sofía coloca la película, apaga las luces y el ambiente luce igual al de un cine.
Al momento, ninguna de las dos sabe cómo reaccionar ante lo que ha sucedido.
Vuelven a mirarse fijamente, Paula no pudiendo controlar lo que siente, se levanta rápidamente y se dirige hacia la puerta. Sofía se levanta a su vez y antes de que ella se fuera, dice:
Las semanas transcurrieron en cámara lenta luego de aquella noche. Paula había descubierto otra manera de llegar a su facultad sin tener que atravesar el área de ingeniería; no quería ni mirar a Sofía por temor a lo sucedido. Además estaba avergonzada por haberse ido sin decir nada. Sofía continuaba confundida. Creyó por mucho tiempo haber estado esperando cual princesa, el ascenso de romeo por la ventana, y sin darse cuenta se estaba enamorando de la Julieta que apareció junto a su puerta. Un mar de pensamientos la inundaron y sus ganas de ver a Paula se hicieron más fuertes. Quería conversar con ella y tratar de resolver las cosas, pero notó que Paula la estaba evitando, entonces decidió buscarla a su edificio residencial luego de salir de clases.
Días más tarde, en la semana de exámenes finales, Paula estaba planificando un viaje sorpresa para Sofía, quien tenía varios días con fuertes mareos y dolores en el abdomen. Paula como de costumbre, se acerca a la facultad de ingeniería para conversar con ella. La encuentra sentada en una butaca leyendo un libro de matemáticas. Nota además, que tiene algo de palidez en el rostro, no obstante le dice que debería visitar a un doctor por los malestares que ha estado sintiendo. Sofía comenta que está tomando analgésicos para el dolor e insiste en que sólo está agotada de estudiar tanto sin descanso. De momento, aun hablando, cierra los ojos y se desploma lentamente, colocándose fría al tacto. Paula sosteniéndola muy fuerte se desliza hasta caer en el suelo; da voces de auxilio y las personas se acercan para ayudarla.
Una hora más tarde, aparece la mamá de Sofía muy angustiada preguntando por su hija, Paula llena de lágrimas se acerca diciendo que los doctores la están atendiendo, ella rompe en llanto y corre hacía la sala de espera. Allí, Paula intenta calmarla trayéndole un vaso con agua. Toma un par de sorbos intentando controlar el dolor, luego le pregunta por su nombre. Paula responde y ella dice que lamenta mucho conocerla en un momento así, pero que a pesar de ello le da gusto poder por fin conocer a la mejor amiga de su hija. Sofía al parecer había hablado mucho acerca de Paula con su mamá, se estrechan las manos y el sufrimiento que experimentan hace que se abracen por algunos segundos.
Al cabo de varios minutos, se acerca uno de los doctores preguntando por los familiares de Sofía, la madre se levanta en seguida y él con tono de malas noticias dice que la paciente tiene un tumor en el área abdominal que le está produciendo una severa hemorragia interna, por lo que deben operarla de emergencia. Además de esto, el grupo sanguíneo de Sofía es muy extraño y el hospital no lo tiene. El médico llamó a otros centros de salud cercanos y tampoco cuentan con mencionado tipo de sangre, es necesario transfundirla con rapidez para poder realizar la intervención quirúrgica porque de lo contrario, el pronóstico de vida para ella, es crítico. La señora comienza a llorar nuevamente tratando de encontrar alguna solución que restaure la salud de su hija, el profesional de la medicina intenta consolarla explicando con calma la situación y diciendo que es imperativo realizar una serie de estudios al padre biológico de Sofía para comprobar si su sangre es compatible con la de ella. Termina diciéndole que todo el equipo de salud está haciendo su trabajo y que debe conservar las esperanzas de que su hija mejorará.
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Nos vemos en una próxima publicación.