Hola, buenas noches ydulces sueños.
Un toque de erotismo.
El vuelo
Despliego mi bitácora en tu espalda,
y en el centro exacto de tu nuca
anclo la proa de mis dedos
Y tu boca suena a gemido en frenesĂ.
Es tu presencia mi delta donde confluyen
rĂos de estambre y sal,
y yo, navegante de tu espuma,
bebo el nĂ©ctar de tu sĂlaba más honda.
Hay penumbra en tu vientre
Que marca la dicha al sur de tu ombligo,
miel y yodo, cĂclope de sombra,
donde mi lengua
traza jeroglĂficos de fuego.
Bésame como pólvora que anhela la chispa,
mientras el tiempo se diluye en la humedad de la tela,
bajo la sombra de tu pecho.
Somos dos bestias de seda
que enroscan su fuego en espiral
mientras el aire jadea.
Los minutos son rumores de ritmo y extasis.
Bésame, que el vértigo me vuelve pájaro
y en el temblor de tu cadera
encuentro el Ăşnico meridiano
que me devuelve al centro de mi.