Hola usuarios de Hive, se que estuve un ratito ausente y que desde mediados de febrero estaba sobretodo bajando la frecuencia de mi quehacer acá como blogger.
Siento que varias cositas me pegaron fuertemente respecto a lo personal y por eso me dediqué a vivir de la mejor manera el mundo real para darle mis mejores energías a mis actividades de la web3, especialmente con mi proyecto Web3labs y otros más.
Así que dediqué mis esfuerzos vitales a estar bien enteramente. Sentía que me haría bien volver a la terapia por lo que tomé esa decisión a cabalidad.
No entiendo por qué se ha satanizado tanto ir a terapia para estar bien con uno mismo. A veces las inconformidades no son con el mundo sino con nosotros mismos y nada mejor para ello que tratar de llevar a cabo ese antiguo proverbio del oráculo griego que dice "conócete a ti mismo" ("nosce te ipsum")
Antes de entrar a hablar con la psicóloga mi mamá me acompañó ese día a la consulta y juntos hablamos de distintos temas antes de pasar. El tema que más nos gustó fue hablar de un mini pájaro que se posó frente a nosotros en una ventana.
Ese mismo día me mandaron enfáticamente a hacerme un electroencefalograma para ver qué mis pensamientos intrusivos no estuviesen dañandome tan profundo internamente. ¡Gracias al creador todo salió de maravilla cuando me lo mandé a hacer! Por cierto, aproveché el Centro de Salud Santa Inés de mi universidad que tiene un ambulatorio de primer nivel y con precios más accesibles... Quedé impactado cuanto cuesta ese exámen médico entre 50 y 80 dólares, por eso y muchos motivos más dicen que la salud es costosa en este país.
Siempre doy gracias al universo de que todo lo que me hago lo hago con profesionales y que mis consultas no tengo que pagarlas. Ir a terapia en un lugar privado está alrededor de 20 dólares por cita. Yo ya tengo desde finales de febrero asistiendo a mis terapias; entre eso, el exámen y mi universidad que es privada hubiese sido una cantidad bastante grande de dinero.
He tenido la oportunidad de ir anteriormente a terapia cuando siento lo mismo ¿A ustedes a veces no les invaden indigentes pensamientos que atentan contra la virtud? Ahora médicamente puedo decir que alguien se ha dedicado a escucharme para atender a mi depresión que desde hacía décadas estaba vigilante en mi mente.
Los terapeutas anteriores que había tenido, uno me mandó una medicación para dormir que la verdad solo me alborotó para ese momento una gastritis ridículamente espantosa. El siguiente, era uno con especialidad en psicoanálisis lacaniano, pero lo sentía más bien como conversaciones incómodamente intelectuales.
Esta vez todo ha sido diferente.
Sigo cumpliendo mi tratamiento para la depresión, escribo, mucho más que antes, mi poesía se ha vuelto cada vez más mística y filosófica y eso al parecer gusta en quienes la leen.
Actualmente soy caso de estudio en la terapia. Me mandaron a llevar todos mis textos, diarios y todo lo que pudiera darles información extra. Yo siento que más que estudió quieren apreciar la conciencia de alguien que acude a ellos fuera de una emergencia y regocijarse en saber que están haciendo bien su trabajo, y yo también quiero darles ese reconocimiento de su labor.
Como ese día mandaron enfáticamente lo del electroencefalograma y las condiciones para hacerlo era no comer azúcar, ni beber café por lo menos unos 3 días antes y ese día debía ir acompañado. Mamá decidió regalarme una barquilla de KFC de esas de doble sabor y con dulce de leche en la galleta para premiar mi buena actitud conmigo mismo, fue un gesto bonito y maternal.
Siempre que necesiten hacer una pausa para seguir dando pasos firmes no duden en hacerla, a veces no estamos bien y eso es normal pero es imprescindible aprender a estar en el mundo. Seguramente ese día que se tomen la oportunidad de estar bien con ustedes, el mundo les recompense con un momento dulce como el de esta barquilla.