... y qué hay de malo en los días grises, en los oscuros,
nadie sabe como se siente hasta que lo intenta sentir,
y cuando eso sucede, entonces empiezan a vivir de verdad.
Cuando sale a la calle, cuando con ojos cerrados alza la cabeza,
cuando la lluvia lo acaricia natural y biologicamente,
es entonces cuando cada cosa que pasa a tu al rededor cobra sentido.
Desde un canto por las mañanas del refinado gallo,
hasta el delicado sonido de la gente balbuceando sin sentido por la calle.
Cada centimetro de todos los miles de kilometros que rodean todo, cobra existencia.
Y entonces sucede... sucede que te pasa como a Romeo y Julieta.
Te encariñas rapidamente de cada noche, de cada estrella, de cada rayo de luz del sol,
te enamoras del paisaje en las montañas, de las rocas arquitectonicas que adornan los senderos.
Te empiezas a acostumbrar a todo lo que no te acostumbraste antes,
a la tasa de café en las madrugadas, a un simple vaso de agua refrescante en las tardes.
Pero ... ¿como no lo habías pensado antes?... ¿como no lo habías notado?
Es extraño cuando nuestra alma y ser trascienden. Se siente la más grande liberación y apropiación de poder y deseo. Ya no solo estas "vivo" sino que estas más "vivo" que nunca.
Solo hace falta un pequeño día gris,
solo hace falta alzar la cabeza y sentir los sueños.