A pesar de todas las adversidades, es bueno decir que llegamos llenos de vida y salud, al último mes del año 2020. Particularmente agradezco a Dios por permitirme estar con mi familia y seguir disfrutando de ellos.
El año 2020 ha sido sin duda alguna, el año más loco que he vivido, todas las cosas juntas y con tantas deficiencias, en cierta forma nos ha enseñado a valorar mucho lo que tenemos y en especial a nuestros seres queridos
Para nosotros, Agosto fue el mes más fuerte de este año, porque muchas personas siempre pensaron que el covid era solo un invento del gobierno para apartarse de algunas de sus obligaciones, y mi familia no fue la excepción. Siempre aconsejábamos a todos mis tíos y a nuestros padres que se cuidaran y que trataran en lo posible no salir, solo para lo estrictamente necesario. Pero algunos nos decían paranoicos.
En el mes de agosto, mi abuela, varios de mis tíos, mi padre y mi esposo, se contagiaron con el virus. Al principio pensábamos que era una virosis que se asemejaba al covid pero "no tan peligroso", lamentablemente el resultado fue que uno de mis tíos falleció. Mi padre estuvo muy débil y por 3 semanas estuvo con fiebre alta. Gracias a Dios pudimos comprarle el tratamiento y hacerle los exámenes necesarios y finalmente mi papá empezó a mejorar. No estuvo grave como otros familiares pero al tratarse de una persona mayor lo hacía más vulnerable. Al pasar todo, él quedó débil por un buen tiempo.
Ya mi padre se encuentra en perfectas condiciones, Hoy primero de diciembre celebraremos su cumpleaños y con mucho agradecimiento a Dios por permitirme seguir disfrutando de mi padre aquí en la tierra.
Sé que la situación en el país no es la mejor, y que cada día es más difícil debido a la inflación que crece a pasos agigantados pero si nos enfocamos en el hecho de que tenemos vida y salud y que mucha gente lamentablemente no pudo llegar a este día, podemos agradecer y ver las cosas con un poco de optimismo.
Las fotos fueron tomadas con mi teléfono LG Risio hace unos meses atrás.