Su nombre científico es zingiber officinale, llamado tambíen jengibre o kion. Esta raíz de sabor picante y de aroma penetrante es usado en la cocina dando un toque especial a las comidas, ya sea dulces o salados como: galletas, ensaladas, sopas, guisos de carnes, aves o pescados, caramelos, hasta para saborizar el pan.
Lo puedes conseguir en varias presentaciones como: una raíz fresca o seco, en polvo, en tabletas, en jarabes, en aceites, en té. Ésta raíz es rica en vitamina B y C, además es fuente de minerales como: fósforo, potasio, aluminio, hierro y calcio, también contiene aceites esenciales como: citronelal, canfeno y gingerol, éste último es el que le da el saborcito picante que caracteriza al jengibre.
Beneficios:
Para infecciones e inflamaciones de la garganta, es por eso que los cantantes se inclinan al uso del jengibre.
Aumenta el calor corporal, es por eso que en tiempo de invierno es recomendable para personas friolentas.
Por ser un antiinflamatorio natural, es ideal para contrarrestar enfermedades como: artritis, artrosis.
Elimina el mal aliento.
Combate las náuseas y las ganas de vomitar.
Es recomendable para personas que presentan problemas digestivos como: gastritis, flatulencias.
Evita el aumento de peso.
Prevención de algunos tipos de cáncer, debido a su acción antioxidante.
Por mucho que te guste el jengibre dile
NO
en estos casos:
Si eres paciente diabético medicado con metformina o inyecciones de insulina, dile NO al jengibre, ya que te puede causar una hipoglicemia, por la sencilla razón que el jengibre baja los niveles de azúcar.
Si eres paciente hemofílico, NO consumas jengibre, pues te pueden causar sangrados intensos.
Si estás embarazada NO debes consumir jengibre, te puede causar contracciones.
Si eres mujer, NO puedes consumir jengibre, mientras tienes la menstruación, ya que te puede causar aumento del flujo de sangre.