toca mi corazón,
cuando camino,
se tambalea el piso,
mi alma está enferma.
Caer de nuevo,
rendirme ante ésta batalla,
que cada día empeora más y más.
Camino en dirección opuesta a la vida,
donde la felicidad no está hecha para mi.
Doblar las rodillas ante la miseria,
pena que pone triste mi corazón.
Una vida que no vale nada,
entregado al vicio,
me refugio en las botellas.
Caro me ha tocado pagar,
sin familia he quedado,
sin trabajo también.
Abro mis ojos,
solo veo soledad.
Diariamente lucho,
por salir de esta miserable vida,
al no encontrar apoyo,
vuelvo a caer,
y me refugio en las botellas.