Qué manera de robarme, sin disimulo y
abiertamente, los suspiros desde lo más profundo.
Cómo no estremecerme, y sentirme tan débil ante tus "Te amo", que abrazan fuertemente los adentros, llegando a lo más íntimo del alma.
Corazón acelerado, a punto de saltar cual renovado, manos
sudorosas tremolantes, ojos desorbitados por contemplar tanta
hermosura concentrada en ti, mujer amada y divina.
Cómo no querer parar el tiempo para deleitarme en tu sublime presencia.
Qué perfume
inigualable me regala tu presencia por tu esencia.
Me visitó el amor y
aquí se quiere quedar.
Con qué fuerza me abrazaría a ti hasta
fundirnos en uno, sin separamos jamás...