Es esta una historia donde un corazón en vez de buscar el amor, caminaba con pasos firmes e inquirir el desamor. Para conseguirlo atraía hacia él toda acción negativa, no buscaba, ni le interesaba cultivar su salud, prefería más bien la enfermedad. De su alma se desprendía peste. Ese corazón, cegado por el odio solo veía oscuridad. Pasaba el tiempo, su vaso no se llenaba, se vaciaba, su salud no mejoraba, cada vez más, enfermaba. Aparentemente, ese corazón no se sentía inconforme, profesaba estar alegre, siempre andaba feliz, sonriente, dinámico. Llegó el momento en que su egocentrismo se aceleró, sus acciones negativas compulsivas eran evidentes. Trataba de llamar la atención porque detrás de él estaba el miedo inexplicable. En su andar expedía veneno, era feliz, así lo manifestaba pero era infelicidad lo que revelaba.
Su semblante lo delataba, no era agradable verlo de ese modo, era un corazón que entristecía a los demás.
En vista de su aflicción, eran muchos quienes tendía sus manos, pero a pocas logró apreciar. Las pocas manos alcanzadas, las perdía casi al instante. Por instante parecía buscar caminos diferentes, por largos momentos lo lograba, pero después, la rabia lo invadía y su ceguera volvía. Así, transcurrió su larga vida, quizá él no lo sabía pero su andar se volvió monotonía. El tiempo pasó y ese corazón se refugió en el desamor, una concha fuerte y dura fue su morada y bajo el encierro se enclaustró. En ese mundo pudo vivir ciego sin que nadie tratara de educarlo, en su mundo no sentía dolor, ni recibía lástima de ninguno.
Un día, en medio de la oscuridad, conoció los secretos más íntimos del miedo, el corazón se dispuso a escucharlo, había llegado el momento de conocerlo, acariciarlo, tocarlo y comprenderlo. Una vez completada la misión, educadamente, como nunca antes lo había hecho, decidió escribirle unas palabras:
Aquí estuve, en la soledad de mi casa, quise palparte, quise verte, quise escucharte, quise sentirte, quise olerte y hoy quiero despedirte
@belkisa758. Fotos de mi propiedad, tomadas desde mi teléfono Samsung J7 en Caracas-Venezuela