Carlos recordaba, no ten铆a una memoria privilegiada para detalles y cuestiones superfluas, nunca fue el mejor para almacenar datos ni se destac贸 jam谩s en 铆ndoles acad茅micas, pero como todos nosotros recordaba muy bien la muerte de los seres cercanos y queridos, las decepciones amorosas que parecen ser m谩s que los atinos, las traiciones y tragedia que con su inexorable manto ti帽en las escasas y ef铆meras alegr铆as.
A diferencia nuestra recordaba todas sus vidas hasta el momento, lo cual le generaba un comprensible desgano y depresi贸n desde la cuna a la tumba.
Fue desafortunado much铆simas veces y medianamente afortunado otras pocas, fue v铆ctima y victimario, fue esclavo, mercader, sumisa, golpeador, vicioso, muchas veces anciano con la desgracia que eso implica, vio llegar la muerte de frente en muchas oportunidades y otras tantas esta lo encontr贸 en forma de accidentes, o un violento e inesperado asesinato.
Carlos reconoc铆a siempre de vida en vida a las mismas personas en diferentes papeles, a veces aliados, a veces rivales, a veces familiares... y consciente de que el universo se reciclaba penosamente no pod铆a hacer nada para no enamorarse de las mismas personas, aun en conocimiento de lo mal que terminar铆a eso.
Esta vida era diferente a las dem谩s, ya hab铆a agotado sus esperanzas hace existencias y ahora no ten铆a sentido enfrentar la oxidaci贸n que representaba otra vida, una vida, esta vida.
Se mir贸 en un espejo y sus ojos reflejaban un profundo cansancio y una tristeza que no pod铆a ocultar bajos narc贸ticos o alcohol, como intento infructuosamente en su vida anterior.
Subi贸 a un banquito, pas贸 la soga alrededor de su cuello como lo hab铆a hecho 4 vidas atr谩s y se dej贸 caer. La fuerza de su ca铆da a tan corta distancia no llego a quebrarle el cuello y mientras se asfixiaba pensaba "la pr贸xima vida me tengo que colgar de un 谩rbol".
Brasil 1989
Paulo ten铆a solo 14 a帽os y una depresi贸n desproporcionada a cualquier ser humano. Recordaba haber sido Carlos y muchas personas antes. Ya no se preguntaba por qu茅 el extra帽o castigo, porque la condena aparentemente eterna... solo pensaba en el momento intermedio entre vida y vida, un extra帽o estado que no recordaba pero a su vez era lo m谩s pr贸ximo a la paz y el descanso en su peculiar situaci贸n.
Busco un 谩rbol considerable y desde una distancia tambi茅n considerable se colg贸, en esta oportunidad rompiendo su cuello en el acto.
Berl铆n 1995
Otto ten铆a 3 a帽os cuando record贸 haber sido Paulo, Carlos y todos los dem谩s.
De manera sorprendente se las ingeni贸 para escalar a trav茅s de todos los recaudos para impedir accidentes y se dej贸 caer desde un s茅ptimo piso.
Uruguay 2002
Marcelo y Romina buscaron concienzudamente procrear. Luego del anhelado 茅xito, esperaron los tres meses de rigor y decidieron que se llamar铆a Carlos de ser ni帽o y Mar铆a de ser ni帽a.
Un impulso atraves贸 la conciencia del feto en formaci贸n y este se ahorco con el cord贸n umbilical a los 7 meses de gestaci贸n.