Su tiempo fue hace mucho, no hace mucho realmente
Aún así la espera fue eterna, tan eterna como aquella despedida en que nuestros labios no se separaron ni un centímetro...
aquel mensaje jamás llegó, o almenos en la forma que quería...
Entonces que tanto valio si al final ella jamás retorno a mis brazos, nuestros labios jamás volvieron a rozarse, y en una pequeña caja el anillo vio su funeral, entonces que tanto valio si aunque la distancia es corta no podríamos acercarnos, y es que el tiempo pasó, no, su tiempo pasó...