It has been rainy days in these latitudes, with some sunny mornings and afternoons almost always with downpours in this tropical city that always seems unprepared for these torrential downpours.
Therefore, I have limited my evening bike rides, at least with the frequency I had planned, since the park where I usually go gets terribly flooded in some parts.
However, I did a rather practical route, because I set out to run a couple of administrative errands about 5 km from home and took advantage of part of the bike path that is along the way, which is a real privilege in this city, so I am fortunate to have it close, one of the advantages of living downtown.
This bike path is approximately 10 years old and was built with a plan that included bicycle rental and loans, unfortunately the plan ceased but at least some infrastructure remained, a small step forward in a city that is almost always designed for cars.
I did about 12 km round trip, with some slopes that require a little more physical effort, since I avoid using the gears to maintain speed, especially when riding among vehicles, given that the bike lane only covers a section of about three kilometers in that direction.
Going for a bike ride for leisure is a different experience than using it as a means of daily or occasional transportation, and I could divide the cyclists I come across into those two types.
I think in my case I'm a bit of a hybrid, since I use it for both purposes, although so far I have limited myself to a range that does not exceed 10 km around, while I regain confidence and attitude to deal with the crazed traffic in this city.
Most of the photographs are part of the park route, so far my preferred route, since this bike path that goes around it stays pretty cool among the trees.
Han sido días lluviosos por estas latitudes, con algunas mañanas soleadas y tardes casi siempre con aguaceros en esta ciudad tropical que parece siempre desprevenida ante estos torrenciales chubascos.
Por lo cual he limitado mis salidas vespertinas en bicicleta, al menos con la frecuencia que tenía planificada, ya que el parque donde suelo ir se inunda terriblemente en algunos trayectos.
Sin embargo, hice una ruta más bien práctica, porque me dispuse a hacer un par de trámites administrativos a unos 5 km de casa y aproveché parte de la ciclovía que está en el trayecto, que es un verdadero privilegio en esta ciudad, así que soy afortunado de tenerla cerca, una de las ventajas de vivir en el centro de la urbe.
Esta ciclovía tiene unos 10 años aproximadamente y fue construida con un plan que incluía alquiler y préstamo de bicicletas, lamentablemente el plan cesó pero al menos quedó algo de infraestructura, un pequeño avance en una ciudad que está pensada casi siempre para automóviles.
Hice unos 12 km de ida y vuelta, con ciertas pendientes que requieren un poco más de esfuerzo físico, ya que evito usar los cambios para mantener la velocidad, sobre todo cuando circulamos entre vehículos, dado que la ciclovía solo abarca un trayecto de unos tres kilómetros en esa dirección.
Son dos experiencias distintas salir de paseo en bicicleta a usarla como medio de transporte diario u ocasional, y podría dividir en esos dos tipos a los ciclistas que me cruzo en el camino.
Creo que en mi caso soy un poco híbrido, ya que la uso con ambos fines, aunque hasta ahora me he limitado a una esfera que no pasa los 10 Km a la redonda, mientras recupero confianza y actitud para encarar el tráfico alocado de esta ciudad.
La mayoría de las fotografías forman parte del recorrido del parque, hasta ahora mi ruta preferida, ya que esta ciclovía que lo circunda se mantiene bastante fresca entre los árboles