Dicen que cada día es una nueva oportunidad para empezar desde cero y dejar todo atrás, no estoy de acuerdo con ello.
Nuestra oportunidad fue dada el día en que el espermatozoide de nuestro padre alcanzó el óvulo materno. La oportunidad es la vida entera, pero ¿por qué empezar de cero? ¿Somos tan infelices para querer reiniciar completamente? ¿Quién nos ha dañado tanto?
Sí, cada día debemos tomarlo como una oportunidad pero de nuevo aprendizaje y experiencias que provocaran cambios positivos o negativos en nuestras vidas, pero esa ya depende de las decisiones individuales.
No podemos empezar desde cero, es inadmisible, no se puede borrar el pasado porque éste es necesario; pero no me malinterpreten, no me refiero a estancarse en el ayer sino a aceptarlo, verlo y tomarlo como impulso para ser mejor.
De pequeña al equivocarme en operaciones matemáticas mi padre no dejaba que usara borrador para corregir, me hacía iniciar el ejercicio nuevamente, en ese momento no lo comprendía y resultaba molestoso.
Ahora lo entiendo y agradezco la lección aprendida, mi padre quería que yo lograra la excelencia, me enseñó a reconocer mis errores, tenerlos presentes para recordarlos y no repetirlos; de esa misma manera debemos tener a nuestro pasado, para nunca olvidar que a pesar de las imperfecciones que tenemos podemos cambiar y dar el máximo de nosotros.
Espero les haya gustado este post, como siempre ansiosa por leer sus comentarios y sugerencias, un abrazo enorme de millones de gusanitos, los leemos…