¿Casualidad? No creo que esa sea la palabra adecuada para describir esta situación. Nuestras vidas ya estaban cruzadas, destinadas a encontrarse, es que solamente el milagro de la vida y su simplicidad pueden conspirar y actuar a favor de dos almas que en sublime silencio suplicaban volverse a encontrar.
Tomada con: Cámara Sony DSC-W570
Tomada por: Arichuna Fajardo (2013)
No busques explicaciones absurdas y tan solo sumérgete en las aguas por las que te quiero llevar, ¿no era esto lo que esperabas? Acaso ¿no era por mí que pedías en tus rezos y suspirabas al recordar los escasos momentos que compartimos?
Posiblemente estoy siendo ingenua al esperar que me ames como yo lo he hecho desde que te vi por primera vez, quizás paso por incauta al creer en tus palabras aún cuando te faltan tantos hechos por demostrar. Tal vez la culpa sea de mi mente volátil que no me permite centrarme en la realidad.
¿Por qué no corresponderme? ¿No soy la respuesta a tantas estrellas que dejaste pasar? O es que acá tú eres la estrella y como a toda fugaz, se tiene lejana, cada momento más distante, se deja de observar y con los quehaceres de la vida se llega a olvidar, aún con sus deseos que quién sabe a dónde van a parar.
Debes ser ese deseo que debo dejar escapar, recordarte como el simple capricho de una joven ilusa que luego pudo comprender que no todo lo que quiere lo puede tener o en éste caso mantener.
Como siempre espero que se identifiquen y disfruten de mis letras. Ansiamos leer sus comentarios, nos encanta ver sus reacciones, un abrazo y saludos gusanosos.